Procuraduría convoca a ciudadanía a defender la Ciénaga de la Virgen de ocupaciones ilegales
La Procuraduría General de la Nación intensifica acciones legales y preventivas para proteger la Ciénaga de la Virgen en Cartagena, que enfrenta invasiones, rellenos de agua y tala de manglar. El organismo ha presentado tutelas y solicitado refuerzo a autoridades locales. Un juzgado ya ordenó medidas inmediatas para detener la degradación de este ecosistema vital para la ciudad.
La Procuraduría General de la Nación está en la batalla por salvar la Ciénaga de la Virgen, ese pulmón vital de Cartagena que viene siendo dañado por ocupaciones ilegales, rellenos sobre el agua y tala indiscriminada de manglar. El organismo del Ministerio Público ha puesto en marcha un conjunto de acciones judiciales y preventivas para frenar la transformación irregular del territorio que afecta directamente barrios como La Boquilla, Tierra Baja y Puerto Rey.
Hace poco tiempo, la Procuraduría envió un oficio urgente a la Alcaldía de Cartagena, la Alcaldía Local No. 2, la Dirección General Marítima (Dimar), la Policía Metropolitana y Cardique (la corporación ambiental regional), pidiéndoles que refuercen inmediatamente las acciones de protección sobre la ciénaga. No es una invitación casual: es un llamado de alerta sobre la gravedad de lo que está pasando.
El Ministerio Público ya ha jugado sus cartas más fuertes. En marzo presentó una acción de tutela contra el Distrito de Cartagena, el Ministerio de Ambiente, Cardique, Dimar, la Policía Metropolitana y la Fiscalía General, buscando que se ordenen medidas urgentes para proteger derechos fundamentales como el ambiente sano, la salud y el acceso al agua. El tribunal respondió: el 23 de abril de 2026, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Cartagena concedió el amparo constitucional y ordenó a todas estas autoridades adoptar medidas inmediatas para impedir nuevas ocupaciones ilegales, rellenos en zonas de bajamar y tala de manglar durante cuatro meses.
Pero la Procuraduría deja clara su posición: "la protección de la Ciénaga de la Virgen constituye una obligación constitucional, ambiental y ética que no admite más dilaciones". La razón es de peso. La pérdida gradual de este ecosistema significa perder biodiversidad, regulación del agua, protección contra inundaciones y servicios ambientales esenciales no solo para miles de familias cartageneras de ahora, sino también para las generaciones que vienen. Se trata de un llamado que va directo a la conciencia ciudadana: esta ciénaga no es solo responsabilidad de unos pocos, sino de todos quienes viven en Cartagena.
Fuente original: Las Noticias Cartagena

