Prima de mitad de año: cómo convertirla en ahorro que reduce impuestos
Cuando llega la prima de mitad de año, muchos colombianos la gastan sin pensar. Pero existe una alternativa: los Fondos Voluntarios de Pensión permiten invertir ese dinero extra mientras se reducen los impuestos que paga. El truco está en que los aportes no cuentan para calcular el impuesto de renta, siempre que no superen ciertos límites. Además, si mantiene el dinero invertido, los intereses generados tampoco se gravan de inmediato.
Cuando llegue la prima de mitad de año al bolsillo, la mayoría piensa en gastarlo. Pero hay un camino menos transitado que muchos trabajadores colombianos desconocen: convertir esos pesos en inversión mediante los Fondos Voluntarios de Pensión, instrumentos que además de hacerlo ahorrar le permiten pagar menos impuestos.
La razón es simple: cuando usted aporta dinero a estos fondos, ese monto no cuenta para calcular cuánto impuesto debe pagar al final del año. Es decir, la base sobre la cual el Estado calcula su impuesto de renta se reduce. Según la normativa tributaria colombiana, estos aportes voluntarios tampoco son objeto de la retención en la fuente, ese descuento que hacen mensualmente de su salario.
Anderson Zambrano Murcia, especialista tributario de Porvenir, lo explica de manera directa: "El beneficio más visible para el contribuyente es la reducción de la base gravable, lo que se traduce en un menor pago de impuesto de renta y una menor retención en la fuente durante el año". En términos prácticos, esto significa que dinero que de otro modo iría al fisco permanece en su bolsillo o sigue trabajando en inversiones.
Hay un límite, claro. No puede aportar más del 30% de sus ingresos anuales, ni superar 3.800 UVT (aproximadamente 163 millones de pesos en 2024). Además, el beneficio tributario total por rentas exentas no puede exceder el 40% de su ingreso neto. Pero si estructura bien sus aportes, el ahorro fiscal es real.
Lo interesante es lo que ocurre después. Mientras su dinero permanece dentro del fondo ganando rendimientos, esos intereses no se gravan de inmediato. Ese impuesto se pospone hasta que usted retire el dinero. Solo cuando saca la plata comienza a tributarse, y solo en ciertos casos. Si mantiene el dinero invertido al menos 10 años, o lo usa para comprar vivienda, o llega el momento de pensionarse, los rendimientos ni siquiera se incluyen en su declaración de renta.
Además, cuando retira dinero de estos fondos, no paga el gravamen a movimientos financieros (el famoso 4x1.000), lo que reduce los costos de sacar su plata.
Los fondos ofrecen diversidad de inversión. Puede elegir instrumentos conservadores como bonos de deuda pública o privada, o asumir más riesgo con acciones nacionales e internacionales, posiciones en dólares, o incluso activos digitales como bitcoin. La clave es escoger según su tolerancia al riesgo y cuándo necesitará el dinero.
Fuente original: La República - Finanzas