Presupuesto 2027: 601 billones de pesos con deuda disparada y recortes históricos

El Gobierno presentó un presupuesto de 601,3 billones de pesos para 2027, un 10% más que 2026, pero la deuda pública casi se dispara 30%, llegando a 124,5 billones. Mientras Educación y Defensa mantienen aumentos modestos, sectores como Ciencia e Innovación sufren un recorte del 92%. El verdadero presupuesto disponible sin deuda crece apenas 6%, reflejando una crisis fiscal que obliga a destinar más recursos a pagar lo que el país ya debe.
El Ministerio de Hacienda presentó ante el Congreso el anteproyecto del presupuesto nacional para 2027 con una cifra que refleja la tensión entre necesidades y capacidad fiscal: 601,3 billones de pesos. En números simples, significa que el país planea gastar y comprometerse por esa cantidad el próximo año. El aumento de 10% frente a 2026 suena significativo a primera vista, pero esconde una realidad más compleja.
El verdadero aprieto está en cómo se divide ese dinero. De los 601,3 billones, nada menos que 124,5 billones irán destinados a pagar deuda pública. Esto es lo que el país ya debe: intereses y compromisos adquiridos en años anteriores. Esa deuda creció casi 30% comparada con 2026, cuando alcanzaba 97,1 billones. Lo preocupante es que mientras el presupuesto total creció 10%, la deuda creció tres veces más. Esto significa que el Gobierno dispone realmente de solo 476,8 billones de pesos para gastar en servicios y funcionamiento, un aumento del apenas 6% frente al año anterior. Cuando se descuenta la deuda, la situación fiscal se ve mucho más apretada de lo que parecería a simple vista.
Las prioridades del Gobierno quedan visibles en dónde concentra ese dinero disponible. Educación recibe la partida más grande con 91,5 billones, aunque su aumento es modesto: 3,8%. Salud, que atraviesa una crisis profunda, crece apenas 4% hasta llegar a 81,2 billones de pesos. Para dimensionarlo: mientras el sector de la salud pública está quebrado, su aumento en presupuesto (4%) es prácticamente idéntico al crecimiento de la deuda (30%), lo que evidencia que más dinero se va a pagar lo viejo que a mejorar lo presente. Defensa recibe 70 billones (6% de aumento) y Trabajo, 64,2 billones (13% de aumento).
Los perdedores en esta distribución son dramáticos. Ciencia, Tecnología e Innovación sufre el recorte más severo: pasa de 379.855 millones de pesos a apenas 30 millones. Es un recorte del 92%, prácticamente eliminando esta inversión de las cuentas públicas. Deporte y recreación también fue sacrificado con un corte del 60%. En tanto, el sector de transporte dispara su presupuesto de 20,5 billones a 37,5 billones (aumento del 83%), mientras que tecnologías de la información crecen 40%.
Esta estructura presupuestal refleja el dilema de un Gobierno acorralado por la austeridad fiscal. Mientras paga deuda en proporciones cada vez mayores, debe elegir qué servicios mantiene con menores recursos. El presupuesto para 2027 es menos un plan de inversión en el futuro del país y más una gestión de la crisis presente, donde el dinero que no va a deuda o a las áreas más básicas simplemente no está disponible.
Fuente original: Portafolio - Economía