Premio Nobel iraní Narges Mohammadi en estado crítico tras infarto mientras permanece encarcelada

Narges Mohammadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2023, se encuentra en estado de salud crítico tras sufrir un ataque cardíaco en marzo, según alertaron sus allegados esta semana. Tras una visita a la prisión donde permanece recluida en el norte de Irán, su familia reportó que ha perdido peso significativamente y se encuentra extremadamente débil. Los abogados y familiares de la activista de derechos humanos advierten que su vida corre riesgo inmediato.
La activista iraní Narges Mohammadi, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2023, atraviesa un momento crítico de salud mientras permanece encarcelada en el norte de Irán. Sus allegados alertaron esta semana sobre el grave deterioro de su estado físico tras sufrir un infarto a principios de marzo. Durante una segunda visita permitida a la prisión el pasado sábado, tanto su familia como su equipo legal observaron señales preocupantes: la Premio Nobel ha experimentado una pérdida de peso considerable y se encuentra en condiciones de extrema debilidad.
Su hermano Hamidreza Mohammadi, quien reside en Noruega, fue más allá en sus denuncias. Aseguró que Narges no solo padece problemas de salud sino que además enfrenta amenazas constantes de otros reclusos. "Está recluida en una celda con prisioneros acusados de asesinato y ha sido amenazada de muerte por algunos de estos internos en varias ocasiones", precisó en declaraciones recogidas por su fundación.
La trayectoria de Mohammadi como defensora de derechos humanos abarca más de dos décadas, labor que le valió el reconocimiento internacional en 2023. Sin embargo, sus críticas públicas a las autoridades clericales iraníes tuvieron consecuencias inmediatas. El 12 de diciembre fue arrestada en Mashhad, ciudad ubicada al este del país, durante una ceremonia fúnebre donde cuestionó al régimen. Posteriormente, fue trasladada sin previo aviso a una prisión en Zanjan, en el norte, lo que limitó drásticamente su comunicación con la familia.
Las autoridades iraníes han endurecido su posición contra Mohammadi. En febrero fue condenada a seis años adicionales de prisión por presuntamente atentar contra la seguridad nacional, sumados a otros dieciocho meses por propaganda contra el sistema islámico. Antes de estas sentencias, realizó una huelga de hambre de casi una semana para protestar por sus condiciones de detención. Todo esto ocurre en un contexto de represión generalizada en Irán que ha dejado miles de víctimas, según reportes de activistas.
La fundación de Narges ha sido categórica: "La continuación de esta situación pone la vida de Narges Mohammadi en un riesgo inmediato e irreparable". Para el público internacional, este caso encarna la tensión entre el activismo en derechos humanos y la represión estatal, un patrón que lamentablemente también hemos visto en otros países latinoamericanos donde defensores de libertades enfrentan prisiones políticas.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



