Portugal se prepara para otra semana de temporal tras la devastación dejada por Kristin
Portugal enfrentará nuevamente lluvia, viento y nieve durante los próximos días, aunque con menor intensidad que la semana anterior cuando la depresión Kristin causó cinco muertos, inundaciones y daños generalizados. Las autoridades meteorológicas esperan ráfagas de 70 a 90 kilómetros por hora, mucho menos severas que los 178 kilómetros por hora registrados en Montalegre. Los expertos señalan que estas tormentas de origen atlántico están llegando más al sur de lo habitual, afectando a la Península Ibérica en lugar de dirigirse hacia el norte como ocurre normalmente.
Portugal se recompone del golpe de la depresión Kristin, pero apenas tiene tiempo para respirar. Las autoridades meteorológicas ya advierten que otra semana de temporal está en camino, con lluvia persistente, vientos fuertes y nieve en las zonas altas del país. Es el segundo round de este invierno particularmente complicado que ha dejado al país ibérico golpeado.
Jorge Ponte, meteorólogo del Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera, explicó a través de la agencia EFE que las imágenes satelitales muestran una corriente de aire desde el océano que seguirá perturbada por el paso de depresiones y sistemas frontales durante esta semana y probablemente la siguiente. "Vamos a seguir con tiempo muy lluvioso, principalmente en las regiones norte y centro de Portugal, aunque también lloverá bastante en el sur, a veces con viento fuerte y agitación marítima también muy fuerte, con algunos episodios de nieve en las tierras altas", señaló el experto.
Los números del temporal anterior ponen en perspectiva lo que significa un fenómeno de esta magnitud. Kristin dejó cinco muertos, inundaciones considerables y destrozos generalizados. El viento intenso fue el culpable de derribar árboles, andamios y postes eléctricos, dejando sin electricidad a cientos de miles de hogares. Esta semana el viento seguirá siendo fuerte, aunque Ponte aclaró que las ráfagas de 70 a 90 kilómetros por hora no alcanzarán la severidad de hace poco, cuando se registró una velocidad máxima de 178 kilómetros por hora en Montalegre, cerca de la frontera con Galicia, una medición tan intensa que destruyó la propia estación de monitoreo.
Lo que resulta inusual es el patrón de estas tormentas. Depresiones como Kristin y Joseph, que han pasado recientemente por Portugal y España, son comunes en esta época del año, pero su trayectoria se ha desviado de lo normal. Habitualmente estas tempestades se forman en la costa este de Estados Unidos o cerca de Groenlandia por el choque de masas de aire tropical con polar, y viajan hacia el Reino Unido sin afectar significativamente la Península Ibérica.
Ponte explica que el posicionamiento del anticiclón de Azores está más al sur de lo común, lo que ha modificado la ruta de estas tormentas, haciéndolas descender hacia latitudes más bajas. "No es inédito, pero sí que es un tiempo más típico de Gran Bretaña y no tanto de la Península Ibérica, pero está pasando y cíclicamente, de hecho", comentó el meteorólogo, quien señaló que debería ser un invierno más excepcional en ese sentido, aunque no sin precedentes.
Fuente original: Periódico La Guajira