Por qué las camisetas de fútbol huelen tanto: la culpa no es solo del sudor
El mal olor en las camisetas de fútbol no viene solo del sudor, sino de la descomposición que hacen las bacterias cuando entran en contacto con él. El poliéster, material principal de estas prendas, retiene mucho más los olores que telas naturales como el algodón o el lino. Especialistas recomiendan remojar con vinagre, lavar con agua fría y evitar suavizante para eliminar los malos olores impregnados.
Si eres de los que juega fútbol regularmente o simplemente usa camisetas deportivas durante horas, probablemente hayas notado ese olor persistente que se queda en la prenda incluso después de lavarla. Pues bien, la culpa no es necesariamente de tu higiene personal, sino de la tela con la que están hechas la mayoría de estas camisetas: el poliéster.
Según explica Chris Callewaert, especialista de la Universidad de Gante, el sudor fresco no huele. Lo que ocurre es que las bacterias que viven naturalmente en la piel de las axilas entran en contacto con el sudor y comienzan a descomponerlo, generando ese aroma desagradable que todos conocemos. Un estudio publicado por la revista Applied and Environmental Microbiology comparó el comportamiento de camisetas de poliéster y algodón después de una rutina de ejercicio, y los resultados fueron claros: el poliéster retiene mucho más el mal olor porque absorbe menos agua y crea un ambiente perfecto para que las bacterias se multipliquen sin control.
El problema es que estas bacterias se quedan pegadas a las fibras de la tela y se van acumulando con cada uso. Por eso el olor persiste incluso después del lavado. Los expertos sugieren optar por prendas de materiales más absorbentes como el algodón, el lino o la lana cuando sabes que tendrás un día de mucha actividad física.
Si ya tienes camisetas de poliéster y quieres eliminar esos olores impregnados, especialistas recomiendan algunos pasos clave. Primero, deja la prenda en remojo durante 30 minutos en una mezcla de cuatro partes de agua y una parte de vinagre blanco para cortar los componentes que causan el olor. Luego lava siempre con agua fría, porque el agua caliente puede fijar el mal olor en la tela y dañar las fibras. Usa jabón especial para ropa deportiva, pero evita el suavizante a toda costa, ya que deja una capa invisible que atrapa los malos olores a largo plazo. Finalmente, tiende la ropa al aire libre o bajo el sol y guárdala solo cuando esté totalmente seca, porque la humedad permite que las bacterias vuelvan a reproducirse.
Fuente original: Hora 13 Noticias