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Polideportivo de Blas de Lezo: del deporte al abandono, la basura y la inseguridad

Fuente: Las Noticias Cartagena

El polideportivo del barrio Blas de Lezo, que debería ser un espacio para la recreación, ha quedado completamente abandonado y convertido en basurero, foco de drogas y lugar de encuentros clandestinos. Los vecinos denuncian que las obras de remodelación nunca se terminaron y ahora el sitio genera contaminación, plagas y problemas de seguridad. La comunidad exige intervención urgente de las autoridades distritales.

En el corazón del barrio Blas de Lezo existe una herida abierta que duele a diario a quienes viven alrededor: lo que alguna vez fue un polideportivo donde los niños jugaban y las familias se reunían, hoy es un baldío en ruinas convertido en botadero de basura, foco de drogas e inseguridad. Los vecinos no saben bien en qué momento perdieron este espacio, pero saben que lo perdieron.

Las obras de remodelación quedaron inconclusas hace años. El abandono hizo lo que el tiempo no logró: convirtió el lugar en un imán para la contaminación. Diariamente, gente de otros barrios llega a tirar residuos de todo tipo. Los olores nauseabundos que sale del sitio afectan directamente a las familias que viven en las casas cercanas. La situación se agravó cuando desconocidos dejaron un perro muerto entre la basura, generando plagas y preocupación entre los residentes. "Eso ya no parece un escenario deportivo sino un botadero. Aquí vienen personas de otros lados a tirar basura y ahora hasta un perro muerto dejaron ahí. El olor es insoportable", denunció una habitante afectada.

Pero el problema va más allá de la basura. Cuando llega la noche, el polideportivo abandonado se convierte en un refugio para quienes consumen drogas y para parejas que buscan privacidad lejos de miradas. La inseguridad que genera este uso clandestino afecta el tranquilidad del sector y perpetúa el deterioro. "En la noche esto se presta para de todo. Se meten a consumir drogas, a hacer sus cosas y nadie controla nada. Nosotros somos los que vivimos frente a este problema", expresó otro residente frustrado.

Lo que más molesta a la comunidad es la sensación de abandono institucional. Aunque las familias pagan regularmente su servicio de recolección de basura, la empresa encargada del aseo no interviene en el polideportivo. El Distrito tampoco parece inmutarse. Los vecinos cuestionan por qué una obra pública abandonada no merece atención, por qué el contratista responsable desapareció sin terminar su trabajo. El sentimiento es claro: están solos frente a este problema.

La comunidad ha hecho un llamado urgente a las autoridades distritales y al contratista responsable para que actúen ya. No piden lujos: piden que recuperen el polideportivo, que terminen las obras, que cierren un espacio que se ha convertido en foco de contaminación e inseguridad. Piden que Blas de Lezo vuelva a tener un lugar donde sus hijos puedan jugar sin miedo.

Fuente original: Las Noticias Cartagena

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