Policía despliega operativos en Aguachica para blindar las elecciones contra fraudes

La Policía Nacional realizó actividades preventivas en Aguachica enfocadas en evitar delitos electorales. A través de campañas informativas en sectores de alto flujo, uniformados explicaron a ciudadanos qué conductas son ilegales durante el proceso electoral. El comandante departamental enfatizó la importancia de las denuncias ciudadanas para garantizar elecciones limpias y transparentes.
En Aguachica, la Policía Nacional puso en marcha una serie de operativos preventivos pensados en cuidar que el proceso electoral transcurra sin irregularidades que comprometan la voluntad del pueblo. Los uniformados se concentraron en los lugares donde más gente confluye, llevando directamente a la ciudadanía información sobre qué prácticas están prohibidas cuando se vota.
Las acciones que desplegaron fueron bastante cercanas: recorridos por la comunidad, entrega de material educativo e intercambios directos con personas de diferentes edades. En cada contacto, los policías explicaron cuáles son los delitos electorales, qué castigos trae incurrir en ellos y, especialmente, cómo reconocer cuando alguien intenta manipular el voto. Hablamos de compra de votos, presión sobre votantes, corrupción del sufragante: todas esas triquiñangas que socavan la democracia.
El mensaje de fondo fue claro: que cada ciudadano ejerciera su derecho al voto libremente, sin presiones ni influencias indebidas. "Trabajamos de manera permanente para prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la transparencia de las elecciones. Invitamos a la comunidad a denunciar oportunamente cualquier irregularidad y a participar activamente en la construcción de una democracia segura y confiable", señaló el teniente coronel Raúl Pérez Aramendiz, comandante encargado del Departamento de Policía Cesar.
Para que el sistema funcionara, la institución también fortaleció los canales de comunicación entre la gente y las autoridades, dejando claro que cualquier ciudadano podía reportar sospechas o intentos de fraude sin problema. La idea es que nadie se quedara en silencio si presenciaba algo irregular. Al final, la seguridad electoral depende tanto de la vigilancia institucional como de que los propios ciudadanos levanten la mano cuando vean que algo no está bien.
Fuente original: Diario del Cesar