Petróleo se desploma bajo USD 100 tras acuerdo entre EE.UU. e Irán y reapertura del estrecho de Ormuz

El anuncio de una tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, con la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, causó una caída dramática en los precios del crudo: el WTI cayó 16,2% hasta USD 94,66 por barril y el Brent bajó 14,9% a USD 93. Los mercados globales respondieron con fuertes ganancias mientras desaparecía el miedo geopolítico que presionaba los precios energéticos. Las bolsas en Asia, Europa y Oriente Medio subieron, pero las petroleras perdieron valor al caer sus expectativas de ganancias.
Después de semanas de tensión y ataques militares en Oriente Medio, un anuncio cambió por completo el ánimo de los mercados financieros. Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los pasillos más importantes del mundo para el transporte de petróleo. El resultado fue inmediato: los precios del crudo se desplomaron.
El crudo de referencia estadounidense WTI cayó 16,2%, bajando a USD 94,66 por barril, mientras que el Brent internacional retrocedió 14,9% hasta USD 93. Ambas referencias rompieron nuevamente la barrera de los USD 100 que habían mantenido durante las últimas semanas de incertidumbre. Lo que sucedió es que el mercado simplemente dejó de pagar "prima de riesgo", es decir, ese sobreprecio que los inversores añaden cuando existe peligro geopolítico. Stephen Innes, analista de SPI Asset Management, explicó que "una vez que la Casa Blanca sustituyó la inminente escalada por un alto el fuego condicional de dos semanas, el mercado del petróleo comienza a recuperar un funcionamiento más fluido y equilibrado".
El acuerdo surgió después de que el presidente Donald Trump escribiera que aceptaba "suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante un período de dos semanas", siempre y cuando Irán garantizara la "apertura completa, inmediata y segura del estrecho de Ormuz". El canciller iraní Abás Araqchi confirmó que el paso seguro de barcos se permitiría durante este período. El estrecho es vital: por allí transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Cuando Irán lo cerró en respuesta a los ataques, aumentó el pánico en los mercados energéticos globales.
El alivio no se limitó al petróleo crudo. El gas natural también se benefició: el TTF neerlandés, el contrato de referencia europeo, cayó cerca del 20% en la apertura de sesiones. Para el bolsillo de los colombianos, esto significa presión a la baja en los precios de energía que se venden localmente, aunque con un desfase de tiempo.
Las bolsas mundiales celebraron el cambio de escenario. En Asia, el índice Nikkei 225 de Japón subió 5,4%, Seúl avanzó 6,87% y Shanghái 2,7%. Europa respondió con alzas generalizadas en Londres, París y Fráncfort. Incluso en Oriente Medio, Dubái subió 8,5% y Abu Dabi 3%, reflejando la relajación de la tensión regional.
Hubo ganadores y perdedores claros. Mientras los mercados accionarios repuntaban, las grandes empresas petroleras cayeron de forma abrupta. BP retrocedió 8,35% en Londres, Shell perdió 7,7%, TotalEnergies cedió 5,63% en París, ENI bajó 7,15% en Milán y Repsol cayó 8,1% en Madrid. La razón es simple: cuando el petróleo cuesta menos, estas compañías ganan menos dinero. El dólar estadounidense también se debilitó frente al euro y el yen, mientras que el oro encontró algo de estabilidad después de las presiones inflacionarias de las últimas semanas. En resumen, el mercado aprendió nuevamente que en finanzas la paz, aunque sea temporal, siempre vale dinero.
Fuente original: Portafolio - Economía