Petróleo caro ya no garantiza peso fuerte: la regla que Colombia ya no puede usar

Durante años, cuando subía el precio del petróleo en Colombia bajaba el dólar. Pero esa relación se debilitó en los últimos años. Ahora, aunque el crudo está por encima de los 100 dólares por barril por los conflictos en Medio Oriente, el dólar no responde igual que antes. El país ha perdido peso relativo en el mercado global de petróleo, y factores internacionales complejos interfieren en la ecuación tradicional.
Durante décadas, los colombianos aprendieron una regla simple: cuando sube el precio del petróleo, el peso se fortalece frente al dólar. Parecía automático. Más crudo exportado significaba más dólares entrando al país, lo que presionaba el peso hacia arriba. Anif, el centro de estudios económicos, acaba de advertir que esa lógica ya no funciona como antes, y es un cambio que tiene al mercado pendiente de qué suceda en 2026.
El análisis es claro: aunque el Brent superó los 100 dólares por barril impulsado por la escalada en Medio Oriente, la correlación entre petróleo y tasa de cambio se ha debilitado. Según Anif, en algunos episodios recientes esa relación es casi inexistente. El crudo sigue siendo importante para Colombia (representa más del 24% de las exportaciones), pero ya no mueve el dólar de forma predecible como lo hacía hace una década.
¿Qué pasó? Colombia ha perdido peso relativo en el mercado global de petróleo. Mientras tanto, Estados Unidos se consolidó como exportador neto desde 2018 y la OPEP+ controla la oferta mundial de forma más decisiva. Esto significa que el país tiene menos poder para influir en los flujos globales de divisas. Cuando vendes menos proporción del total mundial, tus ventas impactan menos la tasa de cambio.
Pero hay más. El informe señala que la relación entre petróleo y dólar no es lineal. Solo funciona con claridad en escenarios extremos: cuando el crudo cuesta muy poco o muy caro. En precios intermedios, la correlación se debilita o incluso se invierte. Con el Brent en 100 dólares, Colombia sí estaría en un escenario donde la relación podría reactivarse, pero no es garantizado.
Lo que complica el panorama son factores externos nuevos. El conflicto en Medio Oriente genera volatilidad, afecta el riesgo geopolítico global, altera los flujos de capital y cambia las condiciones financieras internacionales. El dólar en Colombia ahora depende de una mezcla compleja: no solo del precio del crudo, sino de cómo evolucionen todos estos factores simultáneamente.
Anif advierte que si el petróleo mantiene precios elevados o incluso alcanza los 160 dólares por barril si el conflicto se prolonga, podría verse una apreciación del peso colombiano. Pero también reconoce que existen riesgos locales e internacionales que pueden desviar ese comportamiento. En conclusión: la vieja regla sigue vigente, pero dejó de ser automática.
Fuente original: Portafolio - Economía