Petro y Tomás Uribe se enfrentan en redes por la condena a Santiago Uribe

Tomás Uribe calificó a su tío Santiago como "preso político" tras ratificarse su condena, cuestionando que otros vinculados a procesos judiciales gocen de libertad. El presidente Gustavo Petro respondió directamente, reafirmando garantías para la familia Uribe y conectando el caso con debates sobre paramilitarismo en Antioquia y "Los 12 Apóstoles". El intercambio reactivó la discusión pública sobre justicia, responsabilidades históricas y las divisiones políticas del país.
Una nueva confrontación entre el Gobierno y el círculo político del uribismo estalló en las redes sociales tras la ratificación de la condena contra Santiago Uribe Vélez por parte de la Corte Suprema de Justicia. Tomás Uribe Moreno, hijo del expresidente Álvaro Uribe, publicó un mensaje en el que cuestionó públicamente la situación de su tío, a quien calificó como "preso político", mientras denunciaba que otros personajes vinculados a procesos judicales o grupos armados permanecen en libertad y contarían con protección estatal. En su publicación también mencionó al abogado Daniel Ernesto Prado Albarracín, a quien identificó como cercano al presidente Petro y exintegrante del M-19.
El mandatario no tardó en responder directamente a través de X. Gustavo Petro afirmó que durante su gobierno la familia Uribe ha gozado de garantías respecto a la protección de su vida, honra y bienes. Rememoró además conversaciones que ha sostenido tanto con Tomás como con el expresidente Álvaro Uribe. En un punto central de su mensaje, Petro aseguró que "nunca permitiría que un presidente elegido mediante voto popular fuera extraditado o sometido a una justicia extranjera", argumentando que un jefe de Estado representa a la nación por decisión democrática de los ciudadanos.
Pero Petro fue más allá. Conectó el caso de Santiago Uribe con debates que él mismo presentó años atrás en el Congreso sobre paramilitarismo en Antioquia, específicamente sobre "Los 12 Apóstoles", el caso investigado durante años en el que estuvo involucrado Santiago Uribe. Según el presidente, esos hechos ocurridos en municipios del norte antioqueño dejaron alrededor de 700 asesinados, entre ellos varios integrantes de la desaparecida Unión Patriótica. El mandatario señaló que ciertos sectores mantienen "una herencia asociada a esa cultura política y criminal" y que incluso lo han anunciado públicamente como blanco.
En la recta final de su respuesta, Petro cambió el tono y extendió una invitación al diálogo. Expresó su intención de "avanzar hacia un acuerdo nacional que contribuya a evitar la repetición de hechos violentos y permita superar episodios que han marcado la historia reciente de Colombia". El presidente enfatizó que las diferencias entre colombianos deben resolverse mediante mecanismos de convivencia, diálogo y participación democrática, no a través de la confrontación que profundice las divisiones existentes.
Este cruce de mensajes refleja un patrón que ha caracterizado la relación entre el Gobierno nacional y figuras cercanas al uribismo: encuentros públicos y polarizantes en redes sociales que terminan sacudiendo el debate político. La discusión volvió a poner sobre la mesa asuntos que han marcado la historia reciente: la memoria histórica, la justicia transicional, el legado del paramilitarismo y las visiones radicalmente diferentes que existen sobre cómo el país debe procesar su pasado violento.
Fuente original: La FM - Colombia


