Petro solo ha completado el 8% de sus 100 universidades prometidas y apenas una es realmente nueva

El Gobierno prometió construir 100 universidades nuevas, pero apenas tiene 42 proyectos en marcha y solo 8 terminados. De esos 8 completados, solo uno es realmente una universidad nueva; los demás son dotaciones o estudios de papel. Con menos de seis meses para el fin del mandato presidencial, expertos advierten que la promesa se perfila a convertirse en otro incumplimiento, similar a los 1.000 jardines infantiles que prometió en Bogotá.
La promesa de construir 100 universidades nuevas que el presidente Gustavo Petro pregonó desde antes de posesionarse está lejos de convertirse en realidad. Los números hablan por sí solos: de esos cien proyectos anunciados, solo 42 están en marcha y apenas ocho han sido completados. Peor aún, de esos ocho terminados, solamente uno corresponde a la construcción de una verdadera universidad nueva.
Tres días después de ganar la segunda vuelta electoral en junio de 2022, Petro escribió en X pidiendo a alcaldes y gobernadores que alistaran lotes para construir "las sedes universitarias y colegios universidades que sustentarán la infraestructura de una sociedad del conocimiento". El anuncio entusiasmó a sus votantes, desde académicos hasta activistas. Pero con el paso de los años, tanto la promesa como el entusiasmo fueron desapareciendo.
El ministro de Educación Daniel Rojas intentó ajustar las expectativas en marzo de 2025. Mientras que meses antes había hablado de "construir y dejar financiadas 100 sedes universitarias", luego cambió el discurso: "No nos comprometimos con 100 universidades nuevas. Cien universidades nuevas implicaría tener cien proyectos de ley para crearlas. Dijimos cien espacios educativos". La diferencia entre palabras parece importante cuando se trata de evadir el incumplimiento.
Los expertos explican que la diferencia entre construir una universidad nueva y una sede es más que semántica. El exviceministro de Educación Víctor Saavedra precisó que "para sacar adelante un proyecto de infraestructura para educación superior es necesario cumplir con las dimensiones requeridas, que incluyen áreas deportivas, espacio de bienestar universitario, bibliotecas y otros", y que "la planeación contractual y presupuestal de estos toma mucho tiempo". El experto en proyectos educativos Jaime García fue más directo: "si hay dos nuevas es mucho". Explicó que no basta con salones; se necesitan espacios de bienestar, de ocio, de esparcimiento, conferencias, profesores y personal administrativo calificado.
De los 42 proyectos que están en movimiento, 27 tienen un avance físico entre 0 y 20 por ciento. Diez de ellos están completamente detenidos, con 0 por ciento de avance, pero tienen fechas de entrega entre ahora y junio de este año. La situación es tan crítica que el Gobierno solo tiene meses para intentar cerrar esos compromisos. Según Saavedra, el problema radica en que "el Gobierno Petro no hizo la gestión contractual al inicio de su gobierno". Explica que aunque se firmó un Conpes de 13 billones en enero de este año para infraestructura, "entró la ley de garantías y solo podían hacer licitaciones de obra. No hay protección contractual".
El único proyecto de construcción real terminado fue en Popayán con aulas modulares del Colegio Mayor del Cauca. Los otros siete proyectos completados son principalmente dotaciones de equipamiento y estudios de diseño, no infraestructura nueva. Los expertos debaten si las aulas modulares cuentan como verdadera construcción universitaria. García señaló que "el problema es si están adecuados según la geografía donde estén", mientras que Saavedra sugirió que en zonas alejadas pueden ser solución, pero "en grandes ciudades se necesitan soluciones definitivas y permanentes".
Este incumplimiento no es nuevo para Petro. Cuando fue alcalde de Bogotá prometió construir 1.000 jardines infantiles y 100 colegios, promesa que tampoco se cumplió. Con menos de seis meses para que termine su mandato presidencial y 34 proyectos aún sin comenzar o casi sin avance, parece que la historia se repite. El Gobierno fue contactado para explicar los retrasos pero no respondió al cierre de esta edición.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



