Petro se reúne con el Papa en el Vaticano para hablar de paz y conflictos en Colombia

El presidente Gustavo Petro fue recibido por el Papa León XIV en el Vaticano para discutir la situación política de Colombia y América Latina. En la audiencia abordaron temas como los conflictos, el crimen organizado y el cambio climático. El viaje ocurre pocas semanas antes de que Petro deje el cargo, en medio del proceso de empalme con el próximo gobierno de Abelardo de la Espriella.
En su visita al Vaticano este jueves, el presidente Gustavo Petro fue recibido por el Papa León XIV en el Palacio Apostólico para una audiencia en la que pusieron sobre la mesa los grandes desafíos que enfrenta Colombia y toda la región latinoamericana. Durante el encuentro en la Secretaría de Estado, ambos conversaron sobre la situación sociopolítica del país, los efectos del conflicto armado, la delincuencia organizada transnacional y la crisis climática.
El Vaticano confirmó que en las conversaciones "se expresó satisfacción por las buenas relaciones entre Colombia y la Santa Sede, caracterizadas por una colaboración positiva y constante entre la Iglesia y el Estado en favor de la promoción de la paz, la reconciliación y la unidad nacional". Además de dialogar directamente con el Pontífice, Petro sostuvieron encuentros con otros funcionarios vaticanos, entre ellos el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.
El viaje llega en un momento particular: apenas pocas semanas antes de que Petro deje la Presidencia. Mientras el mandatario se encontraba en Roma, el ministro de Hacienda Germán Ávila asumía el rol de presidente encargado y coordinador del proceso de empalme con el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella.
La transición entre administraciones sigue siendo tensa. Aunque ya fueron designados los delegados para el empalme y se programó el primer encuentro oficial entre equipos de trabajo para el jueves, la atmósfera está cargada de desconfianza mutua. De la Espriella había anunciado que no visitaría la Casa de Nariño antes de su posesión, una ruptura con la costumbre de gestiones anteriores, donde sí hubo reuniones entre presidentes salientes y entrantes. A esto se suman declaraciones cruzadas y nuevas condiciones que el gobierno electo ha planteado para continuar adelante con el proceso.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
