Petro reconoce victoria de De la Espriella tras escrutinios, pero cuestiona voto de clase media bogotana

Después de pasar el día denunciando presuntos fraudes en redes sociales, el presidente Gustavo Petro terminó reconociendo la victoria electoral de Abelardo de la Espriella una vez completados los escrutinios. El mandatario atribuyó el triunfo principalmente a Bogotá, donde sectores de la clase media respaldaron al candidato de derecha. Petro criticó duramente este comportamiento electoral, argumentando que se trata de personas que han sido beneficiadas por gobiernos progresistas pero ahora cierran las puertas a otros.
El presidente Gustavo Petro cerró un día intenso en redes sociales denunciando irregularidades con un giro inesperado: el reconocimiento de la victoria electoral de Abelardo de la Espriella. Horas antes había señalado que no aceptaría los resultados hasta que se completaran los escrutinios, misma postura que adoptó Iván Cepeda, candidato del oficialismo, quien instruyó a los abogados del Pacto Histórico para impugnar alrededor de 33 mil mesas de votaciones.
Sin embargo, una vez finalizados los conteos, Petro se pronunció a través de X (antes Twitter) para aceptar el resultado. En una publicación extensa, el mandatario ubicó en Bogotá la clave de la derrota del progresismo. Según sus cálculos, "los 300.000 votos que logró Abelardo de recorte a la gran distancia que le saqué a Hernández en Bogotá, por ahora, le da la victoria en preconteo a Abelardo en toda Colombia".
Lo que más llamó la atención fue el tono crítico con el cual Petro analizó este resultado. El presidente aseguró que sectores de la clase media bogotana, quienes según él se han beneficiado de políticas progresistas tanto en gobiernos anteriores como durante su administración como alcalde, terminaron respaldando al candidato de derecha. Para Petro, esto responde a una aspiración de ascenso social que calificó como contraproducente.
"Eso ya ha sido analizado y se llama tirar la escalera por donde se ascendió, para que no asciendan otros como sucede con los residentes ya establecidos en EEUU y los nuevos migrantes ilegales. Una parte de la clase media quiere ser como Abelardo en vez de mirar cómo se le da la mano a la juventud bogotana a la que dieron la espalda llamándolos petroñeros", expresó el jefe de Estado.
El análisis de Petro pone el foco en lo que considera una contradicción: personas que lograron mejorar su situación gracias a gobiernos progresistas ahora se cierran a permitir que otros asciendan socialmente por la misma vía. Ante este panorama, el mandatario reconoció que el progresismo tendrá que construir un discurso "más seductor" para conquistar nuevamente a la clase media bogotana, evidenciando que el desafío electoral va más allá de los números: toca con la capacidad de conectar emocionalmente con diferentes sectores de la población.
Fuente original: Seguimiento


