Petro rechaza resultados del preconteo: qué significa y por qué las instituciones piden respeto a los votos

El presidente Gustavo Petro anunció que no reconocerá los resultados del preconteo electoral en la segunda vuelta presidencial, insistiendo en que solo el escrutinio oficial tiene validez jurídica. Sin embargo, las principales instituciones del Estado, incluyendo la Registraduría y la Defensora del Pueblo, hacen un llamado al respeto de los resultados electorales. Históricamente, el preconteo ha demostrado ser muy preciso en Colombia, con diferencias mínimas respecto a los resultados finales.
En medio de la segunda vuelta presidencial entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, el presidente Gustavo Petro dejó clara su posición respecto a los resultados que se divulguen hoy: no los reconocerá. Su argumento es que el preconteo solo es informativo y carece de valor legal. "La decisión la toman los jueces después de evaluar en escrutinio las quejas que haya. A los jueces obedeceré, como dice la ley y la Constitución", afirmó Petro, enfatizando que lo que realmente cuenta es el resultado que consoliden las autoridades electorales tras revisar toda la documentación.
El presidente agregó que el preconteo debe entenderse únicamente como una herramienta para mantener informados a los ciudadanos mientras se realiza el proceso oficial. "Todo lo que sea antes de la decisión de los jueces vale como información, pero lo que vincula es el juez", señaló. También anunció que entregará a las autoridades información sobre presuntos flujos de dinero desde el exterior destinados a influir en la contienda electoral.
Ahora bien, para entender de qué habla Petro es importante saber qué es exactamente el preconteo. Se trata de la primera fase de divulgación de resultados después de cerrar las urnas. Los jurados de votación cuentan los votos en cada mesa y reportan esos datos rápidamente a la Registraduría, que los consolida y publica boletines preliminares. El problema, según la Registraduría Nacional del Estado Civil, es que estos números son solo informativos y no pueden usarse como base para decisiones legales porque pueden tener diferencias con los resultados finales.
El verdadero proceso que define todo es el escrutinio. Aquí es donde se revisan los formularios E-14 diligenciados en cada mesa de votación, se realiza una verificación detallada de todos los votos y se tramitan posibles reclamaciones. Este procedimiento está a cargo de las comisiones escrutadoras y del Consejo Nacional Electoral, y es el único con validez jurídica. Según la Misión de Observación Electoral (MOE), las diferencias históricas entre preconteo y escrutinio han sido mínimas. En las elecciones para el Congreso de 2026, la brecha fue apenas del 0,28%.
Lo interesante es que en 2022, cuando Petro fue elegido presidente, su campaña sí aceptó sin problemas los resultados del preconteo como referencia inmediata. En esa ocasión obtuvo 11,2 millones de votos, la cifra más alta en la historia del país, venciendo a Rodolfo Hernández. Esos resultados fueron celebrados como históricos y posteriormente ratificados en el escrutinio oficial sin controversias mayores.
Contra lo que dice el presidente, el resto de instituciones del Estado ha hecho un llamado al respeto de los resultados electorales y a tramitar cualquier inconformidad por los canales legales establecidos. La defensora del Pueblo, Iris Marín, pidió a candidatos y seguidores reconocer el resultado de las urnas. "Este es un proceso democrático que no nos va a dividir como país", expresó. El registrador nacional, Hernán Penagos, fue más directo: "Es un deber respetar y reconocer los resultados", recordó durante la jornada que se realiza con actas físicas de cada mesa.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, también respalda la institucionalidad electoral. Informó que más de 408.000 uniformados fueron desplegados en el país, de los cuales 248.000 participaron directamente en el Plan Democracia, garantizando neutralidad e imparcialidad. La confianza en el sistema también fue reforzada por una auditoría externa del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, que concluyó no haber encontrado evidencia de fraude en la primera vuelta presidencial de 2026. Incluso líderes internacionales como Donald Trump y Javier Milei reconocieron sin hesitación los resultados del preconteo de la primera vuelta, celebrando la victoria de De la Espriella, demostrando que históricamente el preconteo ha sido aceptado como una referencia confiable de la voluntad expresada en las urnas.
Fuente original: El Colombiano - Colombia