Petro rechaza caos de seguridad y advierte sobre infiltración del narcotráfico en instituciones

El presidente Gustavo Petro respondió a las críticas sobre orden público asegurando que los homicidios actuales están entre los más bajos en décadas, comparables con gobiernos anteriores. El mandatario atribuyó la violencia a disputas por el control del narcotráfico y la minería ilegal, y ordenó investigar posibles conexiones internacionales con explosivos usados en ataques. También denunció una posible infiltración del narcotráfico en la fuerza pública y la fiscalía.
El presidente Gustavo Petro salió al paso de las críticas que reclaman un deterioro en la seguridad del país. Durante su intervención, fue categórico: no existe un caos de seguridad en Colombia. Por el contrario, aseguró que las estadísticas actuales de homicidios son comparables con las de gobiernos anteriores e incluso se cuentan entre las más bajas de las últimas tres décadas. "Y ese promedio que alcanza Santos al final y el de Duque es el mismo que se mantiene en este momento. No hay un caos de la seguridad… es el más bajo desde mil novecientos noventa y tres", expresó el jefe de Estado.
Petro explicó que la violencia que aún persiste está vinculada principalmente a economías criminales como el narcotráfico y la minería ilegal. Estas actividades generan disputas fuertes entre organizaciones criminales que buscan controlar territorios estratégicos. El mandatario insistió en que los niveles de homicidio no han superado los registrados después de la firma del acuerdo de paz con las antiguas FARC. También cuestionó decisiones del pasado, señalando que el abandono de zonas clave permitió que nuevas estructuras criminales se posicionaran en áreas importantes para el tráfico de drogas.
En materia de cultivos ilícitos, el presidente destacó un logro que considera significativo: la reducción de áreas sembradas con coca. "Y es en mi gobierno que producimos la primera reducción desde el año 2018", señaló Petro, buscando demostrar avances en esta frontera.
Pero el mandatario encendió las alertas sobre lo que considera una amenaza mayor: posibles conexiones internacionales detrás de los actos violentos recientes. Ordenó investigaciones sobre el origen de los explosivos utilizados en ataques, especialmente en el suroccidente del país. "Lo que yo quiero que investiguen ustedes es si los explosivos vienen de Ecuador, que tenemos un problema creciente", afirmó, refiriéndose a atentados en regiones como el Cauca. Petro fue más allá en sus advertencias al sugerir que intereses externos podrían estar saboteando procesos democráticos. "Nos quieren sabotear las elecciones para que gane la extrema derecha", aseguró.
Uno de los puntos más alarmantes de su intervención fue la denuncia sobre infiltración del narcotráfico en instituciones del Estado. "La junta del narcotráfico tiene incidencia dentro de nuestra fuerza pública y dentro de nuestra fiscalía", afirmó, reconociendo un problema que considera grave en la estructura institucional.
Petro también reposicionó a Colombia en el mapa global del narcotráfico. Según sus palabras, el país ya no es el principal exportador de cocaína del mundo, rol que habría pasado a Ecuador. "¿Quién es el mayor exportador de cocaína hoy en el mundo? No es Colombia… el primer exportador son los puertos ecuatorianos", indicó. Con estas declaraciones, el presidente busca redefiniir el debate sobre seguridad en el país, aunque sus palabras reflejan las complejidades que enfrenta su administración en el control del narcotráfico y la violencia territorial.
Fuente original: La FM - Colombia


