Petro propone reutilizar la infraestructura del tren de Cerrejón para beneficio de comunidades wayuu

El presidente Gustavo Petro planteó en Riohacha la idea de abrir conversaciones con Glencore para que la línea férrea que transporta carbón pueda servir también para llevar alimentos, agua potable y pacientes a las comunidades wayuu. La propuesta surge en el contexto de la transición energética justa y considera que con la reducción futura de la demanda de carbón, la infraestructura carbonera debe tener nuevos usos sociales. Además, el mandatario sugirió convertir Bahía Portete en un destino de turismo sostenible manejado por las propias comunidades indígenas.
En Riohacha, el presidente Gustavo Petro lanzó una propuesta ambiciosa: que la multinacional suiza Glencore y el Gobierno conversen sobre la posibilidad de reutilizar la infraestructura ferroviaria del complejo Cerrejón para beneficio directo de las comunidades wayuu. No se trata de un enfrentamiento, aclaró el mandatario, sino de un diálogo constructivo que permita a ese tren, que hoy solo transporta carbón hacia Bahía Portete, llevar también alimentos, agua potable, pasajeros y pacientes que necesiten atención médica en el norte de La Guajira.
El presidente abordó esta idea durante su intervención en el Comité Tripartito de Transición Energética Justa. Petro enfatizó que "no estoy hablando de pelea violenta, estoy hablando de hablar con palabras". Su argumento de fondo es que el mercado mundial del carbón está en declive irreversible. Según señaló, Glencore venderá cada vez menos carbón, lo que significa que "menos, menos, menos, menos y cada vez menos carbón" circulará por esa vía férrea. Si es así, ¿por qué no darle nuevos propósitos a una infraestructura que ya existe y que representa un valor estratégico para Colombia?
Para Petro, esta es la oportunidad de pensar en la vida de los guajiros más allá de la minería. Mencionó el tren, el muelle portuario y la pista aérea asociados a Cerrejón como activos que podrían responder a necesidades urgentes donde las comunidades indígenas padecen problemas graves de movilidad, acceso a agua segura y servicios de salud. La idea no es imponer soluciones, sino construirlas en conjunto: Gobierno, empresa privada y pueblos wayuu sentados en la misma mesa.
Pero la visión presidencial va más allá del tren. Petro también propuso convertir Bahía Portete en un destino de turismo sostenible administrado directamente por las comunidades wayuu. Imaginó allí servicios turísticos, venta de artesanías, transporte de visitantes y actividades económicas ligadas al Caribe. El razonamiento es que La Guajira podría atraer a viajeros desde República Dominicana, Curazao y Aruba, fortaleciendo así la economía local sin depender de una sola actividad extractiva.
El mandatario fue claro en un punto: cualquier transformación debe producir beneficios concretos para las familias wayuu, sin imposiciones y construida desde el diálogo. Su mensaje central es que la transición energética justa no es solo dejar de extraer carbón, sino garantizar que los territorios donde eso ocurre tengan acceso a mejores condiciones de vida, nuevas oportunidades de trabajo y que la infraestructura heredada de décadas de minería sirva para algo más que enriquecer a grandes corporaciones.
Fuente original: La Guajira Hoy
