Petro pierde 16 billones en impuestos que nunca cobrará mientras la caja se aprieta

La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales reportó que 16,6 billones de pesos en obligaciones tributarias ya no pueden recuperarse por prescripción o procesos judiciales perdidos. A esto se suma una cartera morosa de 47,7 billones que espera cobro. Los expertos advierten que esta cifra equivale a varias reformas tributarias fallidas y refleja debilidades estructurales en la gestión de cobro del Estado.
El gobierno de Petro enfrenta un agujero fiscal que pasa desapercibido en el debate público pero que muerde silenciosamente el bolsillo de todos los colombianos. Los números publicados esta semana por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales revelan que el deterioro acumulado de las cuentas por cobrar llegó a 16,6 billones de pesos al cierre de 2025. En otras palabras: son miles de millones que el Estado nunca cobrará porque los contribuyentes dejaron de pagar hace tanto que prescribieron las deudas o porque la administración perdió los litigios.
Este problema no es menor cuando la caja del Gobierno está apretada. Lisandro Junco, exdirector de la Dian, explica que "el deterioro de cartera, básicamente, es cuando ya las deudas quedaron prescritas o están en unos litigios en donde la administración perdió". Lo crítico es que estos 16,6 billones de pesos no son un número contable sin importancia: representan dinero real que ya no entrará a las arcas del Estado. Para dimensionar la magnitud, Junco señaló que "perdimos ahí la posibilidad de recaudar más de una reforma tributaria", pues este monto supera lo que varias reformas fiscales recientes intentaron recaudar.
Pero el problema es aún más grande. Además de lo que ya se perdió, existe una cartera morosa de 47,7 billones en impuestos pendientes de cobro o en disputa. Si se suman los intereses, esta cifra podría trepar hasta 60 billones de pesos. Junco advierte que este panorama distorsiona completamente la planeación fiscal del Gobierno Nacional, porque los ingresos que se proyectan nunca llegan. "Esto, obviamente, distorsiona toda la planeación financiera que tiene que tener el Gobierno Nacional", afirmó.
El exdirector de la Dian identifica el origen del problema en las debilidades estructurales de la gestión tributaria. No es solo que se pierdan deudas viejas: es que los procesos de fiscalización y cobro son lentos e ineficientes. Sin embargo, no ve el asunto como irremediable. Junco propone una estrategia que mezcle lo que él llama "zanahoria y garrote": ofrecer acuerdos de pago con reducciones en sanciones e intereses para quienes se pongan al día, mientras se aplican embargos y otras medidas coercitivas contra los morosos rebeldes.
El experto cree que con una estrategia agresiva de cobro bien diseñada, el siguiente gobierno podría recuperar hasta 25 billones de pesos rápidamente. Para Junco, la clave está en que la Dian está rezagada en acuerdos de pago y tiene espacio para mejorar. "Plata sí hay", insiste, pero lo que falta es una gestión eficiente. El mensaje es claro: mientras el Gobierno busca nuevas reformas tributarias para cerrar brechas fiscales, tiene frente a sus ojos decenas de billones que debería poder cobrar pero que se escapan por incompetencia administrativa y procesos judiciales que pierde.
Fuente original: Portafolio - Economía