Petro ordena protesta diplomática tras suicidio de colombiano en centro de ICE de EE.UU.
Un joven colombiano de 26 años, Brayan Rayo, se quitó la vida en una celda de aislamiento del ICE en Misuri después de suplicar hablar con su madre y recibir atención psicológica. El presidente Petro ordenó una nota de protesta formal contra Estados Unidos tras revelarse que los protocolos de seguridad fueron sistemáticamente incumplidos. El caso expone las condiciones inhumanas en los centros de detención migratorios estadounidenses.
La muerte de un joven colombiano en un centro de detención estadounidense encendió las alarmas en el Gobierno nacional y revivió la discusión sobre cómo son tratados los migrantes en los centros del ICE. Este miércoles 27 de mayo, el presidente Petro ordenó a la Cancillería radicar una nota diplomática de protesta contra el Gobierno de Estados Unidos tras conocerse los detalles de lo sucedido.
Brayan Rayo, un migrante de 26 años, se suicidó en una celda de aislamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en el estado de Misuri. Aunque el hecho ocurrió el 8 de abril de 2025, la información se hizo pública meses después cuando salieron a la luz investigaciones que documentan una ola preocupante de suicidios en estos centros. Los registros oficiales muestran que el drama de Brayan se agravó después de que dio positivo para covid-19. Confinado en una celda solitaria, el joven padecía fiebres intensas y ataques de pánico mientras permanecía completamente incomunicado.
Lo que más duele es lo que escribió antes de morir. En una carta manuscrita dirigida a un guardia, Brayan suplicaba por ayuda psicológica y permiso para llamar a su madre. "Llevo cuatro días sin poder comunicarme con mi madre y siento en mi corazón que ella está muy preocupada por mí. Te lo ruego, por favor", escribió. Una hora después, lo hallaron colgado con una sábana.
Las investigaciones forenses y penitenciarias destaparon violaciones sistemáticas de los protocolos del ICE. La revisión médica obligatoria tardó 35 horas cuando la norma exige máximo 12 horas. Las citas de salud mental fueron canceladas por falta de personal y los diagnósticos se hacían a través de un traductor electrónico portátil porque no había personal que hablara español.
El presidente Petro no se quedó callado. Calificó el sistema carcelario estadounidense como una trampa mortal y exigió a la Casa Blanca reflexionar sobre cómo sus políticas migratorias están cobrando vidas de miles de latinoamericanos en la frontera. El caso de Brayan se convirtió en símbolo de una realidad que muchas familias colombianas viven en silencio: la vulnerabilidad extrema de quienes buscan mejores oportunidades fuera del país.
Fuente original: Minuto30

