Petro mantiene pulso con Consejo de Estado: insiste en salario vital y convoca marchas para el 19 de febrero

El presidente Gustavo Petro rechaza la suspensión del aumento del salario mínimo del 23,7% decretada por el Consejo de Estado, pero dice respetar la decisión judicial. Expedirá un nuevo decreto transitorio que mantendrá el "salario vital" mientras se resuelve el caso, aunque advierte que necesitará más tiempo del otorgado. Niega que su medida haya causado inflación o desempleo, aunque los datos recientes muestran lo contrario, y convoca a marchas ciudadanas para el jueves 19 de febrero.
Petro no se da por vencido en su apuesta por el aumento del salario mínimo. El presidente anunció este domingo que expedirá un nuevo decreto transitorio para fijar el salario de 2026, respetando la decisión del Consejo de Estado pero manteniendo lo que él llama el "salario vital". En otras palabras, aunque el tribunal suspendió su aumento del 23,7%, el Gobierno lo mantendrá vigente mientras se resuelve el fondo del asunto.
La clave está en cómo Petro interpreta la Constitución. Según el presidente, una sentencia de 1999 de la Corte Constitucional ordena que cualquier aumento salarial debe reflejar "con carácter prevalente, la especial protección constitucional del trabajo y la necesidad de mantener una remuneración mínimo vital y móvil". Petro argumenta que los gobiernos anteriores no cumplieron esto, lo que rezagó el salario mínimo frente a lo que realmente cuesta vivir en Colombia. Así que pide al Consejo de Estado que aclare por qué no tuvo en cuenta este principio constitucional.
"Voy a aceptar que se genere un decreto transitorio. Primero vamos a aclarar esto con el magistrado, esto hace que de los 8 días se tengan que usar más. Nosotros de todas maneras, es orden de la constitución, lo tendremos en cuenta en el nuevo decreto de fallo transitorio. Lo que significa que el salario vital se mantiene hasta que se expida el nuevo decreto y el nuevo decreto va a tener el salario vital", explicó el mandatario. En la práctica, esto significa que Petro requiere más tiempo que los ocho días que le dio el tribunal.
Para convencer a empresarios y trabajadores, Petro convocó una reunión entre el Ministerio del Trabajo, sindicatos y gremios empresariales. El presidente insiste en que el incremento no ha causado la crisis que sus opositores predijeron. "Todos los datos indican que no es cierto lo que venían pregonando los opositores, en el sentido de que el salario vital iba a desatar una oleada de alzas de precios y desempleo", aseguró.
Sin embargo, los números recientes cuentan otra historia. En enero, la inflación subió a 5,35 por ciento, concentrada principalmente en servicios como comidas fuera del hogar, recreación y servicios domésticos, que se vieron impactados directamente por el aumento del salario mínimo. El Banco de la República elevó su proyección de inflación para fin de año de 4,1 a 6,3 por ciento y subió las tasas de interés, decisiones que afectan directamente el bolsillo de cualquier colombiano que tenga deudas.
Petro citó un informe de JP Morgan que habla de empleo "sólido" en Colombia, pero ese mismo banco también publicó otro documento mucho más crítico, calificando el aumento del salario mínimo como un "terremoto" y una "medida populista". El banco advirtió que "dado el rol central del salario mínimo en la economía de Colombia, esta decisión tendrá implicaciones de gran alcance para la inflación, la política monetaria, el crecimiento, el desempleo, los resultados fiscales y las cuentas externas a medida que avancemos hacia 2026".
Con el debate económico dividido, Petro tomó otra estrategia: la movilización social. Convocó a la ciudadanía a manifestarse el jueves 19 de febrero en las plazas públicas del país a las 4 de la tarde, con intención de llegar personalmente a la Plaza de Bolívar en Bogotá. Mientras tanto, el nuevo decreto transitorio se definirá en una reunión convocada para el lunes 16 de febrero en la mañana.
Fuente original: El Colombiano - Negocios