Petro llega a Medellín el 1 de mayo en medio de tensión política y críticas por ausencia en regiones en crisis

El presidente confirmó su asistencia a los actos del Día del Trabajo en Medellín, donde aprovechará para promover la Asamblea Nacional Constituyente y respaldar las negociaciones de paz con bandas criminales. La visita genera polémica en un ambiente electoral caldeado, especialmente porque opositores cuestionan por qué no atiende zonas del Cauca y Valle del Cauca que enfrentan escalada terrorista. Además, resurgen críticas sobre actos anteriores como el "tarimazo" donde el mandatario se fotografió con voceros del crimen organizado.
La llegada del presidente Gustavo Petro a Medellín el próximo primero de mayo para conmemorar el Día del Trabajo está avivando las tensiones políticas en un momento de campañas electorales. "Este 1 de Mayo estaré con el pueblo trabajador en Medellín", anunció Petro a través de redes sociales, confirmando así una visita que ya genera controversia antes de que suceda.
Según la senadora Isabel Zuleta, coordinadora del Gobierno en las negociaciones con grupos criminales del Valle de Aburrá, el viaje tiene múltiples propósitos. La senadora del Pacto Histórico explicó que la visita será un respaldo a los diálogos de paz en la región y una plataforma para impulsar la Asamblea Nacional Constituyente, proyecto que ya fue presentado en el Congreso. "Será una marcha dedicada a promover una Asamblea Nacional Constituyente, recogeremos firmas y entregaremos formularios para esta tarea estratégica en la continuidad del cambio que llegó para quedarse", manifestó Zuleta. También señaló que "además será buena marcha por la paz urbana en respaldo al trabajo que tantos colectivos, organizaciones sociales y de víctimas y la Delegación del Gobierno hemos adelantado para la reducción de las violencias, la superación de los conflictos y la esperanza de vivir tranquilos en el Valle de Aburrá".
Sin embargo, las negociaciones de paz en Medellín enfrentan una crisis de credibilidad. El pasado ocho de abril, voceros de bandas criminales protagonizaron una parranda vallenata dentro de la cárcel de Itagüí, un hecho que provocó la suspensión de funcionarios del Inpec y una orden presidencial de trasladar a los reclusos involucrados. Hasta la fecha, nadie ha sido reubicado. Además, persiste el recuerdo del llamado "tarimazo" del 21 de junio de 2025, cuando Petro realizó un acto público en La Alpujarra acompañado de voceros del crimen organizado, situación que generó rechazo de las instituciones antioqueñas.
La oposición también cuestiona el timing de la visita. Mientras Medellín recibe al presidente, regiones como el Cauca y el Valle del Cauca enfrentan una escalada terrorista de disidencias de las Farc sin que Petro haya hecho acto de presencia. Esto alimenta sospechas de que el viaje busca hacer campaña por Iván Cepeda, candidato del continuismo, justo cuando la Asamblea de Antioquia lo declaró "persona no grata" hace poco más de un mes por comentarios desobligantes que hizo sobre el departamento.
La senadora María Fernanda Cabal cuestionó duramente las prioridades del mandatario: "¿Por qué no va al Cauca? ¡Su candidata Ayda Quilcué es de allá! Sea hombre y acompañe a las víctimas de la matazón creada en su gobierno e invite también a los 'gestores de paz', que cada día se parecen más a los guardianes de la revolución de Irán".
En la misma línea, el representante a la Cámara electo por Bogotá, Chucho Lorduy, lanzó un reclamo similar: "Mejor sería que se traslade al Cauca o al Valle del Cauca, que dé la cara en los territorios más afectados. Que visite a las víctimas de los atentados, escuche a sus familias y atienda a los alcaldes y gobernadores que llevan días esperándolo".
Fuente original: El Colombiano - Colombia


