Petro invoca a Gaviria para apoyar a Cepeda, pero críticos le recuerdan sus viejas peleas

El presidente Gustavo Petro comparó al senador Iván Cepeda con el filósofo platónico ideal y compartió un video de Carlos Gaviria apoyándolo para la alcaldía de Bogotá. La jugada generó reacciones críticas de políticos, periodistas y columnistas que recordaron las tensiones históricas entre Petro y Gaviria, quien murió en 2015. Los críticos acusan al mandatario de instrumentalizar la memoria de Gaviria, quien fue históricamente escéptico de Petro y sus métodos políticos.
El presidente Gustavo Petro sacudió las redes políticas al invocar la imagen de Carlos Gaviria, el histórico líder del Polo Democrático fallecido hace casi una década, para respaldar la candidatura de Iván Cepeda. En su mensaje, Petro aseguró que todavía es posible tener un "presidente filósofo" como lo soñaba Platón, acompañando su reflexión con un video donde Gaviria lo apoyaba para la Alcaldía de Bogotá. Lo que parecía un guiño nostálgico a la izquierda incómoda rápidamente.
La congresista electa Jennifer Pedraza fue directo al punto: "Carlos Gaviria se revuelca en su tumba. Su voz siempre fue crítica de Petro en el Polo. ¡Deje de manosear su memoria!", escribió. Su colega Angélica Lozano agregó en tono de incredulidad: "¿Participación en campaña presidente? No lo puedo creer". El cuestionamiento de Lozano es recurrente cuando Petro se mete en campañas de su partido, pero esta vez golpeaba más fuerte porque tocaba un punto sensible: la relación deteriorada entre dos figuras que definieron los rumbos de la izquierda colombiana.
Los antecedentes son profundos y públicos. Cuando Petro llegó al Polo en 2005, las diferencias ideológicas con Gaviria comenzaron casi de inmediato. Petro quería una izquierda más abierta, dispuesta a dialogar con sectores moderados; Gaviria defendía una postura más ortodoxa y sin concesiones. Esas diferencias explotaron en 2010 cuando ambos competitieron por la candidatura presidencial. Fue una batalla interna áspera y personal. Petro ganó por un margen estrecho, pero la victoria marcó el principio del fin de Gaviria como dirigente partidista. El exmagistrado nunca lo perdonó del todo. Años después, criticó duramente la administración de Petro en Bogotá, diciendo que carecía de suficiente conocimiento de la ciudad y que daba "bandazos". No era precisamente el discurso de un admirador.
Las heridas se profundizaron más cuando en 2018 el escritor Héctor Abad Faciolince escribió en redes que Gaviria le había contado, con notoria molestia, sobre supuestas irregularidades de Petro en las actas internas del Polo. Aunque Faciolince después borró ese tuit, volvió a insistir en 2020: "Sí sucedió, y lo repito, en honor a la memoria de mi amigo Carlos Gaviria. Me lo confirmaron dos personas de absoluta confianza y credibilidad: Consuelo Gaitán, ex directora de la Biblioteca Nacional y Rodolfo Arango, magistrado de la JEP. Petro es un farsante", escribió. Desde el lado de Petro negaron todo y pidieron que cualquiera con pruebas denunciara; el ex secretario del Polo aseguró que las actas estaban bajo su cuidado y que era imposible falsificarlas.
Columnistas y humoristas han saltado a defender la memoria de Gaviria. Daniel Samper escribió: "Qué descaro que Berto utilice la imagen de Carlos Gaviria: Gaviria fue una de las grandes personalidades de este país que en su momento nos previno del estilo de traiciones de las que Berto es capaz". El abogado Luis Felipe Henao fue más allá: "Nada más contrario al pensamiento ético y democrático de Carlos Gaviria que utilizar su memoria como herramienta de propaganda política".
La ironía es evidente: Petro apela a Gaviria para construir legitimidad, pero buena parte de la izquierda recuerda que Gaviria fue justamente uno de los críticos más mordaces del actual presidente cuando ambos compartieron poder político. Usar su nombre ahora, dicen, es traicionar precisamente aquello que Gaviria defendía.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


