Petro frenó desalinizadora en Santa Marta: dice que beneficiaba solo hoteles, no a la ciudad

El presidente Gustavo Petro anunció que detuvo un proyecto de desalinizadora en Santa Marta porque, según explicó, la ubicación inicial favorecería principalmente a grandes cadenas hoteleras entre el aeropuerto y la zona naval. Petro argumentó que el agua debería beneficiar primero a los habitantes de la ciudad. Ahora busca reubicarse en el norte de Santa Marta y adelanta la compra de la desalinizadora para mejorar el acceso a agua potable en la región.
En una conversación con pescadores y comunidades productivas en Ciénaga, el presidente Gustavo Petro reveló que él mismo frenó un proyecto de desalinizadora destinado a Santa Marta. La razón, explicó, era que la iniciativa terminaría favoreciendo a los grandes hoteles antes que a los propios habitantes de la ciudad.
El proyecto contemplaba convertir agua de mar en agua potable mediante desalinización, pero Petro señaló que su ubicación original presentaba problemas técnicos graves. El lote estaba demasiado cerca de la zona hotelera ubicada entre el aeropuerto y Pozos Colorados, lo que significaba que el agua debería ser bombeada hasta los sectores urbanos. Esto, en términos prácticos, habría puesto el recurso primero en manos de los complejos turísticos.
"El agua potable que yo intentó entregarle a Santa Marta se están enredando los técnicos porque a través de la desalinizadora, es decir el mar depurado, pedimos un lote en la ciudad. Eso primero lo iban a usar los hoteles finos entre el Aeropuerto y la Naval para darle agua limpia a sus turistas. Frené ese proyecto", explicó Petro justificando su decisión con una frase que resume su prioridad: "Primero la gente que vive ahí".
Con esta decisión, el gobierno está buscando un nuevo lote ubicado en el norte de Santa Marta y avanzando en el proceso de compra de la desalinizadora. El objetivo es fortalecer el abastecimiento de agua potable donde realmente lo necesitan los samarios. Petro también mencionó que este tipo de soluciones podrían extenderse a La Guajira y otras zonas del Caribe que enfrentan graves problemas de acceso al agua potable.
Fuente original: Seguimiento

