Petro expide siete decretos de emergencia: nuevos impuestos y garantías de crédito para enfrentar crisis por lluvias

El Gobierno declaró emergencia económica tras las intensas lluvias que afectaron ocho departamentos del país, generando daños en infraestructura y servicios. Con siete nuevos decretos busca movilizar recursos mediante nuevos impuestos, ajustes presupuestales y garantías de crédito para que empresas y trabajadores afectados puedan acceder a financiamiento. También amplía facultades a gobernadores y alcaldes para responder más rápido localmente, e introduce medidas de ayuda alimentaria y transferencias de dinero directo a familias damnificadas.
El Gobierno del presidente Gustavo Petro cerró la semana pasada expediendo siete decretos legislativos para enfrentar los efectos de la emergencia económica, social y ecológica declarada por las fuertes lluvias que han azotado regiones como Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó. Con esta decisión, el presidente reafirma que seguirá gobernando mediante decretos de emergencia como vía rápida para implementar sus políticas.
Los decretos buscan tres cosas básicas: conseguir dinero nuevo, distribuirlo hacia las regiones afectadas y facilitar que las personas y empresas damnificadas accedan a créditos para recuperarse. El Gobierno reconoce que los recursos presupuestales que tenía disponibles resultaron insuficientes ante la magnitud de los daños en infraestructura básica, razón por la cual tuvo que buscar nuevas fuentes de financiación mediante impuestos extraordinarios. En otras palabras: el Gobierno está pidiendo dinero adicional a los contribuyentes para pagar la reconstrucción.
Uno de los cambios más importantes está en las garantías de crédito. El Gobierno ahora puede respaldar hasta el 90% del valor de los préstamos que bancos otorguen a empresas y trabajadores independientes de las zonas afectadas. Esto significa que si un pequeño comerciante necesita dinero para reabrir su negocio pero el banco duda en prestarle, el Estado entra como fiador asumiendo casi toda la responsabilidad del préstamo. La idea es simple: así el empresario consigue dinero más fácil y el banco se siente más seguro.
El paquete también incluye medidas que descentralizan la respuesta. Gobernadores y alcaldes de los departamentos golpeados reciben facultades extraordinarias para ajustar sus presupuestos, crear impuestos locales y tomar decisiones financieras sin esperar permisos de Bogotá. En teoría, esto acelera la atención porque las autoridades locales saben mejor qué necesita su región.
En el frente social, el Gobierno amplía ayudas alimentarias directas y transfiere dinero en efectivo a hogares damnificados como medida de emergencia. También expide normas para garantizar que gas y electricidad lleguen a zonas donde la infraestructura sufrió daños. Con estos decretos, el Ejecutivo intenta evitar que la emergencia climática se convierta en una crisis económica de largo plazo en esas regiones, donde muchas personas perdieron ingresos, negocios fueron destruidos y las cadenas de distribución de productos se interrumpieron.
Fuente original: Portafolio - Economía