Petro exige indemnización por muerte de pescador en operativo estadounidense en el Caribe

El presidente Gustavo Petro denunció la muerte de Alejandro Carranza, un pescador samario que falleció cuando un misil impactó su lancha durante una operación del Comando Sur de Estados Unidos. Aunque fue señalado como presunto narcotraficante, Petro aseguró que el hombre trabajaba para mantener a su familia y costear estudios de su hija. El mandatario calificó el hecho como injusto, exigió reparación inmediata y alertó que otros lancheros del Caribe también han muerto en operativos similares, lo que ha generado nuevas tensiones diplomáticas entre Colombia y EE.UU.
En un acto realizado en Ciénaga, Magdalena, el presidente Gustavo Petro volvió a cuestionarse los operativos militares que Estados Unidos realiza en el Caribe colombiano. Esta vez, su pronunciamiento se enfocó en el caso de Alejandro Carranza, un pescador de la región de La Guajira que perdió la vida durante una acción armada en altamar.
Según lo que expuso el mandatario, Carranza murió tras recibir el impacto directo de un misil contra la embarcación en la que viajaba. Aunque fue señalado como presunto narcotraficante, Petro insistió en que se trataba de un hombre trabajador que buscaba mantener a su familia y reunir recursos para que su hija pudiera acceder a la educación universitaria. Para el presidente, este hecho no puede quedarse sin respuestas ni quedar impune.
El jefe de Estado fue claro al calificar lo ocurrido como "injusto" y demandó que la familia del pescador reciba una indemnización lo más pronto posible. Además de esto, advirtió que Carranza no sería el único caso, pues sostuvo que otros lancheros del Caribe colombiano también habrían perdido sus vidas en operaciones parecidas ejecutadas por fuerzas estadounidenses.
Las declaraciones de Petro llegan justo cuando el Comando Sur de Estados Unidos intensifica sus operativos contra embarcaciones que supuestamente transportan drogas a través de las rutas marítimas del continente. Estas acciones han generado crecientes fricciones políticas y diplomáticas entre los dos países, poniendo en evidencia las diferencias en cómo abordan la lucha contra el tráfico de narcóticos en la región.
Fuente original: Seguimiento

