Petro enciende las redes con polémica sobre Yerry Mina y saludo nazi

El fin de semana fue turbulento en la cuenta de X del presidente Petro. Primero publicó un montaje de Yerry Mina junto a Uribe y él, acompañado de un mensaje sobre "hidalgos esclavistas" que desató comentarios racistas contra el futbolista. Luego compartió un "Heil Hitler" que provocó rechazo internacional, incluyendo exigencia de disculpas del embajador de Israel ante la ONU. Las polémicas reabrieron debates sobre el uso de redes del mandatario y su coherencia frente a temas de discriminación racial.
El fin de semana fue particularmente agitado en la cuenta de X del presidente Gustavo Petro. Mientras Colombia se prepara para el Mundial de 2026, el defensor Yerry Mina terminó envuelto en una controversia que nada tiene que ver con el fútbol, sino con una publicación presidencial que desató una ola de mensajes ofensivos en su contra.
Petro compartió un montaje con dos fotos de Mina: una al lado del expresidente Álvaro Uribe y otra con el mandatario actual. El acompañamiento decía: "Dignidad o nostalgias de hidalgos esclavistas". Sin mencionar directamente al jugador, la publicación —que además fijó en su perfil— generó una lluvia de comentarios racistas en las redes del futbolista, comparándolo con esclavos y haciendo referencias ofensivas a su color de piel.
La polémica se intensificó porque la foto con Uribe provenía de una visita amistosa a su finca, donde grabaron un video juntos. El expresidente había bromeado sobre la diferencia de estatura con Mina, quien mide 1,96 metros. Críticos del Gobierno señalaron que fue el propio Petro quien resignificó una escena casual para una disputa política. Algunos recordaron que una foto similar existe entre Uribe y la reina Letizia de España de 2009, tomada durante un evento ecuestre donde la postura respondía a una práctica conocida como el "ocho corto" en el mundo caballista.
El senador Andrés Forero del Centro Democrático calificó el mensaje como una "baja y ruin manifestación de racismo presidencial". Petro respondió defendiendo su publicación, argumentando que "Bien bruto el que confunda un Hidalgo esclavista de la historia de Colombia y sus descendientes, con racismo contra el pueblo que trajeron a la fuerza de África solo para esclavizarlos a perpetuidad y a sus descendientes". El comentarista deportivo César Augusto Londoño también cuestionó la comparación, señalando que los futbolistas no pueden equipararse con figuras históricas ligadas al esclavismo.
Pero la actividad presidencial en redes no terminó ahí. El domingo, Petro compartió una columna de opinión del periodista Felipe Zuleta acompañada únicamente con "Heil Hitler", el saludo asociado al régimen nazi de Adolf Hitler. La publicación escaló al plano internacional. El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, exigió al mandatario colombiano retractarse y disculparse antes de que Colombia presida una sesión del Consejo de Seguridad esta semana. Danon escribió que "Hay líneas que nunca deben cruzarse" y calificó el uso de consignas nazis como inadmisible para un jefe de Estado.
Las controversias del fin de semana reabrieron un debate que persigue a Petro durante gran parte de su presidencia: el impacto de sus declaraciones públicas y el uso de las redes sociales como escenario de confrontación política. Durante años ha protagonizado múltiples polémicas por comentarios relacionados con raza, género y oposición. Entre ellos está la frase pronunciada en 2025 durante un consejo de ministros: "a mí nadie que sea negro me va a decir". También sus referencias a "HP esclavistas" y otras declaraciones que terminaron en explicaciones, rectificaciones o debates públicos.
Lo que hace más llamativa la controversia es que sucede cuando su propio gobierno enfrenta cuestionamientos sobre discriminación racial. Hace algunos meses, la vicepresidenta Francia Márquez aseguró en entrevista con The Guardian que enfrentó racismo "dentro y fuera del Gobierno" y que en Colombia persisten estructuras que dificultan el acceso al poder de liderazgos afrodescendientes. Dijo entonces: "Mi liderazgo como mujer negra se convirtió en una amenaza para muchos y me impidieron hacer más". En este contexto, las críticas por el mensaje sobre Yerry Mina no vinieron solo de la oposición. También reabrieron una pregunta incómoda que acompaña a Petro: si sus referencias constantes a la historia de la esclavitud y las desigualdades raciales realmente hacen parte de su lucha o son solo discurso sin respaldo en los hechos.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


