Petro descarta ataque en tragedia del Hércules y cuestiona dependencia de equipos obsoletos

El presidente Gustavo Petro afirmó que el accidente del avión Hércules en Putumayo, que dejó cerca de 70 muertos, no fue causado por un ataque armado ni por problemas en la pista del aeropuerto. El mandatario aprovechó la conferencia para criticar la política de adquisición de equipos militares antiguos y anunció que Colombia dejará de depender de "vejestorios" regalados por otras potencias, buscando en su lugar producción nacional y compra de tecnología moderna.
El presidente Gustavo Petro, acompañado por su ministro de Defensa y la cúpula militar, cerró algunas puertas sobre lo que pasó en Putumayo. De manera preliminar, descartó que el accidente del avión Hércules haya sido un ataque armado o que la corta extensión de la pista del aeropuerto de Puerto Leguízamo haya tenido algo que ver con la tragedia que cobró la vida de cerca de 70 personas. "La tripulación tenía toda la experiencia, veinte mil horas de toda la tripulación. Difícil, un error humano, entre tanta gente y con tanta experiencia. La probabilidad de un error humano es pequeña. Lo que decía la prensa, que era un ataque, no se nota explosiones. No parece ser ningún ataque. Lo que sí es que un motor poda un árbol, pero ya venía cayendo", afirmó el jefe de Estado.
Según el informe del general Carlos Silva, comandante de la Fuerza Aeroespacial, la secuencia de los hechos fue la siguiente: el avión despegó desde Bogotá a las siete de la mañana con carga, aterrizó en Puerto Leguízamo a las 8:23 a.m., embarcó 113 soldados y despegó nuevamente. Poco después, a las 9:41 a.m., sufrió el accidente a unos 1,8 kilómetros de la pista mientras realizaba un viraje en descenso cuyas causas aún están bajo investigación. El impacto fue tan violento que la aeronave se incineró por completo, lo que dificulta el análisis de lo sucedido. La tripulación incluía once personas con considerable experiencia, encabezadas por el mayor Fernández, quien contaba con más de 5.800 horas de vuelo. El avión, un Hércules número 1016 fabricado en 1983 y adquirido por Colombia en 2020, había sido sometido a un mantenimiento mayor que costó cerca de tres millones de dólares.
Pero Petro no se conformó con descartar hipótesis sobre el accidente. Apuntó sus críticas hacia la política de equipamiento militar de gobiernos anteriores. Aseguró que Colombia ha depende de "vejestorios" regalados por potencias extranjeras, particularmente Estados Unidos, lo que ha dejado a las Fuerzas Armadas operando con apenas el 45 por ciento de su capacidad. "El gobierno pasado compró unos aviones todos vejestorios, regalados. Entonces dependemos de vejestorio... Y no es por culpa de este gobierno, es porque desde hace quince años solo adquieren lo regalado y son vejestorios", expresó el presidente.
Durante la presentación técnica del general Silva, quien explicó que el avión podría operar varias décadas más bajo mantenimiento regular, Petro intervino para cuestionar esa visión. El mandatario argumentó que no es razonable mantener en servicio aeronaves tan antiguas, comparándolo con otros sistemas de transporte. "Ni los trenes tienen una vida útil de cien años", cuestionó, rechazando la idea de que una máquina fabricada en 1983 pueda seguir volando hasta 2083.
El presidente anunció que en adelante Colombia no adquirirá "equipos obsoletos" para la defensa. En su lugar, buscará comprar armamento moderno a distintos países y, especialmente, promover la fabricación nacional. Recordó que el país rompió en el pasado una alianza estratégica con Brasil que habría permitido la producción conjunta de aviones, algo que la industria brasileña como Embraer ha demostrado que es posible hacer con altos estándares de calidad. Petro también cuestionó la lógica de las potencias mundiales que modernizan sus flotas y transfieren sus equipos viejos a países aliados, limitando la capacidad operativa de estos frente a tecnologías más avanzadas. Explicó que en conversaciones diplomáticas ha planteado adquirir aeronaves más modernas, pero enfrentó que no siempre hay disposición para vender equipos de última generación por consideraciones geopolíticas y estratégicas.
Mientras tanto, la investigación formal del accidente continúa bajo protocolos nacionales e internacionales. Los expertos analizan las cajas negras, videos, entrevistas y evalúan factores técnicos, humanos y ambientales. El general Silva advirtió que este proceso llevará tiempo, pues incluso los motores fabricados originalmente por Allison y respaldados ahora por Rolls-Royce deben ser revisados por sus fabricantes especializados para determinar qué causó realmente la tragedia.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



