Petro desata controversia diplomática con "Heil Hitler" y se redefine como "ejército de Bolívar"

El presidente Gustavo Petro generó una crisis diplomática al publicar "Heil Hitler" en redes sociales como respuesta a un columnista, lo que provocó que el embajador de Israel ante la ONU exigiera disculpas públicas. En paralelo, Petro insistió en redefinir su participación en el M-19 como un "ejército de Bolívar" en lugar de una guerrilla, aseveración que contrasta con archivos de inteligencia militar desclasificados. Durante el fin de semana también arremetió contra el futbolista Yerry Mina con una publicación que desató una ola de insultos racistas contra el jugador.
El fin de semana fue de máxima agitación en las redes sociales del presidente Gustavo Petro. Lo que comenzó como una serie de mensajes terminó siendo una crisis diplomática que llegó hasta Naciones Unidas. El detonante fue que Petro escribió "Heil Hitler" en su cuenta de X, en respuesta a una columna del periodista Felipe Zuleta Lleras que llevaba por título "Colombia no necesita más retórica; necesita orden, autoridad y libertad económica".
La reacción no se hizo esperar. El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, calificó el uso de esa expresión como una "bajeza vergonzosa" y conducta inadmisible. Danon exigió una disculpa pública antes de que Petro viajara a Nueva York para participar en la sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el marco de la presidencia rotativa que Colombia ejercerá este mes. Para la diplomacia israelí, recurrir a símbolos vinculados con el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial fue cruzar una línea que no se puede permitir.
Pero el presidente no se quedó callado. Continuó publicando mensajes en los que, sin presentar pruebas, insistía en la existencia de un posible fraude electoral. En una respuesta a la politóloga Sandra Borda afirmó: "Yo nunca acepté el resultado de las elecciones del 19 de abril de 1970, y mucho tiempo después varios de sus protagonistas lo confesaron. Ese fraude nos llevó a las armas y a crear el M-19, quien con su proceso de paz cambió la Constitución en una Asamblea Constituyente".
Luego fue más allá. Petro escribió: "Yo no pertenecí a guerrilla alguna sino a un ejército de Bolívar". Con esta afirmación buscaba distanciarse de la categorización tradicional de su participación en el M-19, presentándola en cambio como un compromiso con principios republicanos que, según su narrativa, dieron origen a la Constitución de 1991. Calificó la Constitución de 1886 como arcaica.
Sin embargo, los archivos de inteligencia militar de la época cuentan otra historia. Según la documentación consultada por El Colombiano, Petro no era un simple militante de base. Los informes lo sitúan como un cuadro de dirección intermedio que operaba bajo la cadena de mando de la Regional Bogotá, dirigida entonces por alguien con alias Santiago, quien coordinaba aproximadamente 80 combatientes y un arsenal de unas 70 armas largas y 45 cortas. Su rol operativo se concentró en Zipaquirá, donde dirigía tres campamentos estratégicos en los barrios La Paz, Bolívar 83 y en el sector noroccidental. Fue en Bolívar 83 donde fue capturado el 24 de octubre de 1985 por tropas del Ejército por porte ilegal de armas, dos semanas antes de la toma al Palacio de Justicia. Los documentos desclasificados indican que su presencia en Zipaquirá no tenía solo propósitos políticos: estaba vinculada al "almacenamiento de armas, el adoctrinamiento urbano y el entrenamiento táctico".
Mientras eso sucedía en redes, Petro también se metió en otro lío. Publicó dos fotos del defensa Yerry Mina, una junto al expresidente Álvaro Uribe y otra junto a él, con el mensaje: "Dignidad o nostalgias de hidalgos esclavistas". El resultado fue una tormenta política. La oposición lo acusó de instrumentalizar la imagen del futbolista para sus disputas políticas. El senador Andrés Forero, del Centro Democrático, lo calificó como una "baja y ruin manifestación de racismo presidencial". El periodista Sebastián Nohra compartió capturas de pantalla donde se veían mensajes ofensivos y racistas que aparecieron en la cuenta de Instagram del jugador.
Petro respondió con más publicaciones defendiendo su mensaje, argumentando que los críticos confundían una referencia histórica a los hidalgos esclavistas coloniales con ataques raciales contra la población afrodescendiente. Lo cierto es que el mal uso de las redes por parte de un mandatario terminó poniendo a Mina en la mira de cientos de usuarios agresivos que siguieron una estela de odio.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
