Petro defiende plan de ahorros fiscales: "es relativamente fácil" alcanzar $32 billones

El presidente Gustavo Petro respondió a críticas sobre la viabilidad del ajuste fiscal del Gobierno, argumentando que alcanzar el recorte de $32 billones es factible. Según el mandatario, $16 billones vendrían de nuevos impuestos a los sectores de más altos ingresos y los otros $16 billones de reducción en costos de la deuda pública. Sin embargo, analistas advierten que las débiles finanzas públicas y el deterioro del déficit primario hacen el cumplimiento de estas metas complejo y riesgoso.
El presidente Gustavo Petro salió al paso de las inquietudes que despertó su Plan Financiero entre economistas y analistas, asegurando que la meta de recorte de $32 billones que el Gobierno se propone no es difícil de lograr si se cumplen los supuestos que maneja. A través de redes sociales, el mandatario fue directo: "es relativamente fácil llegar a los $32 billones para ajuste fiscal".
La estrategia que plantea Petro se divide en dos partes iguales. La primera serían nuevos impuestos sobre los sectores de mayores ingresos del país. Según sus palabras, "los $16 billones de nuevos ingresos por tributación de la capa más rica de la sociedad" permitirían fortalecer lo que recauda el Estado. La segunda mitad vendría de manera automática: si aumentan los ingresos fiscales, disminuiría el costo de pagar la deuda pública, lo que representaría otros $16 billones en ahorros. En síntesis, para el presidente, ricos pagan más impuestos y eso reduce los intereses que el Estado paga, beneficiando las finanzas públicas en ambas direcciones.
El problema es que las cifras de las finanzas públicas están muy dañadas. El déficit fiscal del país (la brecha entre lo que gasta y lo que recauda) cerró 2025 en 6,4% del Producto Interno Bruto, apenas mejor que el 6,7% de 2024. Más preocupante aún es que el déficit primario, que mide el desajuste sin contar los intereses de la deuda, se deterioró pasando de 2,4% del PIB en 2024 a 3,5% en 2025. Esto significa que sin los intereses, el gasto siguió superando ampliamente lo que entra por impuestos.
El Gobierno proyecta que el déficit primario baje a 2,1% del PIB en 2026 con este ajuste de $32 billones. Sin embargo, varios expertos han cuestionado si esto es realista. Advierten que la debilidad actual de los ingresos tributarios, el comportamiento del gasto público y las condiciones económicas generales podrían complicar seriamente el cumplimiento de estas metas. Para el colombiano común, esto significa que los próximos años traerán cambios: si el plan funciona, el Estado tendría más recursos para servicios; si no funciona, la presión fiscal seguiría aumentando o vendrían cortes en gastos públicos.
Fuente original: Portafolio - Economía