Petro arremetió contra su exministro Ocampo por crisis de tasas y mayorías en Banco de la República

El presidente Gustavo Petro profundizó su enfrentamiento con el Banco de la República atacando directamente a José Antonio Ocampo, su exministro de Hacienda, a quien responsabilizó por decisiones fiscales que debilitaron las finanzas públicas y por influir en la composición de la Junta Directiva. La disputa escala mientras más de 300 economistas salieron a defender la autonomía del Emisor, advirtiendo sobre los riesgos de debilitar las instituciones económicas en un momento de alta sensibilidad macroeconómica.
En plena polémica por las tasas de interés que afectan a deudores y empresarios, el presidente Gustavo Petro intensificó sus críticas contra el Banco de la República, pero esta vez apuntó directamente contra su exministro de Hacienda, José Antonio Ocampo. El mandatario lo responsabilizó de decisiones que, según su análisis, deterioraron las finanzas del país y complicaron la situación económica actual.
La reacción presidencial llegó después de que más de 300 economistas firmaran una carta pública defendiendo la autonomía del Banco de la República y cuestionando el retiro del Ministerio de Hacienda de una de sus sesiones. En el documento, los expertos enfatizaron que la política monetaria debe basarse en criterios técnicos, no en presiones externas, y advirtieron sobre los riesgos de debilitar las instituciones económicas independientes.
Petro fue directo en sus acusaciones contra Ocampo. "Usted sabe que no solo es responsable del déficit primario creado innecesariamente al pagar del presupuesto nacional el subsidio a la gasolina que alcanzó en tres años un gasto de 70 billones de pesos", afirmó el mandatario. Para el presidente, esas decisiones fiscales del pasado explicaban buena parte de las presiones actuales sobre las finanzas públicas.
Pero la crítica fue más allá de lo fiscal. Petro aseguró que Ocampo fue responsable de que el Gobierno nacional "no tenga mayoría en la junta al sugerir una integrante completamente adversa al gobierno". Esto es clave para entender la disputa: sin mayoría en la Junta Directiva del Banco, el Ejecutivo tiene menos influencia sobre las decisiones de política monetaria, es decir, sobre las tasas de interés que afectan directamente los créditos de las personas y empresas.
El mandatario llevó la confrontación al terreno institucional al afirmar que la mayoría de la Junta "contradice y desacata la sentencia de la Corte Constitucional sobre la priorización en las decisiones del Banco del empleo y la producción". En otras palabras, Petro argumenta que el Banco está incumpliendo un fallo de la Corte que ordena considerar el empleo junto con el control de la inflación.
La tensión refleja una disputa de fondo sobre cuál debe ser la prioridad: si controlar la inflación a través de tasas altas (lo que el Banco defiende) o estimular el empleo y la producción (lo que el Gobierno propone). Mientras que los economistas que firmaron la carta defienden la independencia del Banco como garantía de estabilidad económica, Petro plantea que necesita una "alianza con el empresariado productivo que quiera defender el trabajo y la economía real de Colombia", sugiriendo un enfoque más orientado al crecimiento que a la estabilidad monetaria ortodoxa.
Fuente original: Portafolio - Economía