Petro amenaza con nuevo aumento salarial si Banco de la República sigue subiendo tasas

El presidente Gustavo Petro advirtió que podría decretar otro aumento del salario mínimo si la Junta del Banco de la República continúa elevando las tasas de interés. Sin embargo, la Ley 278 de 1996 solo permite un ajuste salarial anual mediante concertación, no cambios extraordinarios. El Consejo de Estado ya suspendió en febrero el aumento del 23,7% para 2026, y existe una tensión evidente entre el Gobierno y el Banco de la República sobre la política monetaria.
El presidente Gustavo Petro lanzó una advertencia que encendió alertas en los sectores económicos del país. Durante un consejo de ministros transmitido en redes sociales, el mandatario manifestó que está dispuesto a decretar un nuevo aumento del salario mínimo si la Junta del Banco de la República sigue con lo que él califica como política dañina. "Si la junta sigue en esa tontería, pues subimos otra vez el salario", declaró, asegurando que su intención es proteger la economía.
Pero aquí es donde surge un problema serio desde el punto de vista legal. La Ley 278 de 1996 establece que el salario mínimo se debe fijar una sola vez al año, a través de un proceso de negociación entre el Gobierno, los empresarios y los sindicatos en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. Según esta normativa, no está permitido hacer ajustes extraordinarios fuera de este proceso anual que cierra el 30 de diciembre, a menos que se declare una emergencia económica o se expida una ley especial. Lo que Petro está sugiriendo podría ir en contra de lo que la ley permite.
El tema no es nuevo. El Consejo de Estado ya había suspendido provisionalmente en febrero el decreto que fijó un aumento histórico del 23,7% para 2026, porque consideró que el Gobierno no sustentó técnicamente esa decisión y se saltó el paso de la concertación. La Corte Constitucional, en su Sentencia C-815 de 1999, fue clara: la facultad del presidente para ajustar el salario mínimo fuera del proceso regular es "netamente subsidiaria" y debe basarse en criterios como la inflación, la productividad y el crecimiento del PIB.
Mientras tanto, el Banco de la República ha elevado la tasa de interés al 11,25% en un esfuerzo por controlar una inflación que cerró en marzo en 5,56%. Esta medida ha profundizado la fractura entre el Gobierno y el Emisor. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, incluso se retiró de la última votación en señal de protesta, dejando clara la desavenencia que existe en los más altos niveles de la administración sobre cómo manejar la economía del país.
Fuente original: La Guajira Noticias


