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Petro admite que el Gobierno gasta mal y pide apurar la ejecución en medio de la crisis fiscal

Fuente: Portafolio - Economía
Petro admite que el Gobierno gasta mal y pide apurar la ejecución en medio de la crisis fiscal
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El presidente Gustavo Petro reconoció públicamente que el Gobierno no está ejecutando correctamente los recursos presupuestales. El problema es grave: el país está comprometiendo dinero más rápido de lo que lo recauda, mientras la inversión real sigue rezagada. Petro anunció que deben acelerar el gasto en los próximos meses, especialmente en regiones como Urabá, Córdoba y Sucre.

En una declaración que revela la fragilidad de la situación fiscal del país, el presidente Gustavo Petro admitió recientemente que el Gobierno no está gastando los recursos del presupuesto de forma adecuada. Aunque algunos ministerios como educación cumplen bien, el mandatario fue claro al señalar que "el nivel de ejecución del primer trimestre es bueno en educación, es bueno en otras cosas, pero no es bueno en la mayoría del gobierno". El reconocimiento suena como una confesión de incompetencia administrativa en plena crisis fiscal.

Lo preocupante está en las cifras. Según datos del Ministerio de Hacienda, el Gobierno ya comprometió 140,6 billones de pesos en gastos, pero solo ha recaudado 93,5 billones. En otras palabras: está gastando casi 47 billones de pesos más de lo que ha generado en ingresos. Es como si usted gastara en la tarjeta de crédito mucho más dinero del que efectivamente tiene en su cuenta bancaria. El gasto comprometido va al 25,7% del presupuesto, mientras que los ingresos apenas alcanzan el 17,3%. Esto amplifica la brecha fiscal (ese hueco que el país necesita llenar de alguna forma).

La urgencia del presidente es comprensible pero reveladora. Con solo tres meses para cerrar el año fiscal, Petro reconoció la presión política: "toca gastar" porque no sabe qué hará el próximo gobierno. Sin embargo, hay un detalle que saca a la luz otro problema: aunque el Gobierno ha comprometido casi el 44% de la inversión anual, solo ha pagado efectivamente el 5,6%. Significa que asignó el dinero sobre el papel pero aún no lo ha gastado realmente en obras o servicios que beneficien la economía.

El elefante en la sala es que una parte enorme del presupuesto se dedica a pagar la deuda pública: 20,1 billones de pesos solo en servicio de deuda. Mientras se amortiza lo que Colombia debe, la inversión real que dinamiza la economía avanza a paso de tortuga. Para Petro, esto explica por qué los colombianos no sienten cambios en infraestructura, agua potable o servicios básicos, aunque el Gobierno asegure estar gastando.

Petro apunta a ejecutar de inmediato recursos de emergencia económica en zonas específicas como Córdoba, Sucre y Urabá, enfatizando que el dinero debe destinarse localmente. Menciona proyectos de recuperación de agua en Córdoba como ejemplo de inversión territorial que busca impacto directo. Pero la paradoja es evidente: el Gobierno no logra gastar lo que promete, pero pide acelerar más en los últimos meses del año.

Fuente original: Portafolio - Economía

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