Petrismo pierde terreno en el Caribe: la costa vota diferente en segunda vuelta
En la segunda vuelta presidencial, el candidato Abelardo de la Espriella ganó en la costa Caribe con 2.930.249 votos frente a 2.081.363 de Iván Cepeda, pero la diferencia fue menor que en elecciones anteriores. Analistas señalan que la región mantiene su tradición liberal progresista, aunque los costeños se percataron de que esta vez no fueron determinantes en la elección presidencial. Los expertos también afirman que en estas contiendas presidenciales pesan más las convicciones políticas que prácticas como la compra de votos.
La costa Caribe volvió a demostrar por qué es una de las regiones más disputadas en Colombia, pero esta vez con matices. En la segunda vuelta presidencial, Abelardo de la Espriella se llevó la región con 2.930.249 votos, superando a Iván Cepeda quien obtuvo 2.081.363. Sin embargo, la ventaja no fue tan contundente como en procesos electorales anteriores, lo que refleja un cambio en el comportamiento electoral de los costeños.
Según Luis Fernando Trejos, docente especialista en Ciencias Políticas de la Universidad del Norte, la costa Caribe sigue siendo fiel a su tradición liberal progresista, aunque con algunas variaciones. El analista explicó que "la costa Caribe tiene una tradición liberal de pensamiento mucho más liberal progresista a Petro le ha ido históricamente bien en la región especialmente en el Atlántico y en Barranquilla y creo yo que Abelardo le pesa mucho la figura de under político le jugó a favor pero encuentran algunos territorios porque no tiene infraestructura de partido que movilice que organice".
Lo más revelador de estos resultados, según Trejos, es que los costeños finalmente entendieron algo importante: la costa ya no decide quién será presidente. El analista lo expresó así: "Si uno revisa de fondo yo creo que se rompió o por lo menos a Los costeños nos costó entender que la costa ya no pone el presidente si bien hay una votación importante esta presidencia como tal se definió en Antioquia y en Bogotá". Esta percepción marca un giro en la importancia política regional que históricamente ha tenido el Caribe en las elecciones nacionales.
Otro punto que sobresale es que en elecciones presidenciales, los votantes se guían más por sus convicciones políticas que por prácticas clientelistas. Carlos Enrique Guzmán, director del programa de Ciencia Política de la Universidad del Atlántico, señala que "estos resultados particularmente creo que no se vio tan evidente la compra de votos que opera en otro tipo de elecciones en las elecciones presidenciales responden más a una opinión muy personal una opinión incluso de alguna medida influenciada por los patrones culturales e históricos pero que en una muy baja proporción responde a ese fenómeno de la compra de voto".
En conclusión, aunque el Caribe mantuvo su patrón histórico dándole el triunfo a la candidatura de Abelardo de la Espriella, los números revelan una región que poco a poco ve cómo su influencia en la política nacional se reduce, mientras que otras zonas como Antioquia y Bogotá se consolidan como los territorios que definen las presidencias.
Fuente original: Telemedellín



