Pescadores magdalenenses asaltados en el Caribe: les robaron motores y equipos de pesca
Aproximadamente 25 pescadores del Magdalena fueron víctimas de robo a mano armada el sábado 25 de abril mientras trabajaban en aguas del Caribe, entre Atlántico y Magdalena. Hombres en embarcaciones rápidas los interceptaron y les quitaron motores fuera de borda, lanchas y equipos esenciales. Algunos fueron rescatados por la Armada Nacional, mientras otros caminaron seis horas para regresar a tierra, en lo que describe como un problema de inseguridad que se repite año tras año.
La inseguridad en el Caribe colombiano no da tregua. Este sábado 25 de abril, alrededor de 25 pescadores provenientes del Magdalena sufrieron un asalto mientras faenaban en altamar, en aguas entre Atlántico y Magdalena, cerca de Bocas de Cenizas y la Ciénaga El Torno. Lo que empezó como un día normal de trabajo terminó en un acto de violencia que dejó a estas familias sin herramientas para ganarse el sustento.
Según lo reportado, hombres armados que viajaban en embarcaciones rápidas interceptaron a los pescadores en pleno mar. Bajo intimidación, los obligaron a detener sus labores y los despojaron de sus pertenencias más valiosas: motores fuera de borda, lanchas y equipos de pesca. Todo lo que necesitan para trabajar desapareció en cuestión de minutos.
Una de las víctimas relató la dureza de lo vivido: "Nos dejaron sin nada. No pudimos hacer nada. Se llevaron una lancha y los motores de las otras cinco. Tuvimos que salir caminando como 20 kilómetros, hacia donde están las piedras". Mientras algunos fueron rescatados por unidades de la Armada Nacional, otros tuvieron que recorrer aproximadamente seis horas caminando para llegar a sus hogares.
Lo más preocupante es que esto no es nuevo. Los pescadores denuncian que estos hechos se repiten constantemente, afectando directamente a familias que dependen de la pesca artesanal. "El año pasado a unos compañeros sí se les llevaron la lancha con todo y eso no ha aparecido y nadie responde", comentó otra de las víctimas, evidenciando la sensación de abandono y la falta de respuestas por parte de las autoridades. La reiteración de estos asaltos ha generado un clima de zozobra entre los trabajadores del mar, quienes ahora sienten que cada salida laboral representa un riesgo mayor para sus vidas y su economía.
Fuente original: Diario del Norte
