Perú elige entre caos: Fujimori y López Aliaga van a segunda vuelta en elecciones marcadas por el desorden

Perú vivió una jornada electoral caótica el domingo con casi 27 millones de votantes llamados a las urnas. Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga encabezan la intención de voto para disputar una segunda vuelta. El proceso fue uno de los más accidentados en la historia reciente del país, con retrasos en la apertura de centros de votación, fallas en la llegada de material electoral y un escrutinio lento que obligó a extender la jornada y realizar votaciones también el lunes.
Perú intenta recuperarse de una profunda crisis institucional, pero sus elecciones presidenciales no han resultado precisamente tranquilas. Casi 27 millones de peruanos estaban convocados a votar el domingo para elegir nuevo presidente y además retornar a un sistema bicameral después de tres décadas. Lo que siguió fue un caos logístico que varios analistas ya califican como uno de los más complicados de los últimos años.
Con un conteo de votos que avanza lentamente, dos nombres emergen con fuerza: Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga se perfilan como los candidatos que se enfrentarán en una segunda vuelta. El resultado es un reflejo de la inestabilidad política del país: quien gane se convertirá en el octavo presidente de Perú en apenas una década.
El panorama actual es consecuencia directa de la destitución abrupta del entonces mandatario José Jerí el pasado 17 de febrero. Jerí fue separado del cargo en medio de una investigación por sostener presuntamente reuniones secretas en el Palacio de Gobierno con un empresario chino que manejaba contratos jugosos con el Estado. Esa ruptura institucional obligó a convocar estos comicios de emergencia.
La jornada del domingo estuvo marcada por problemas en cascada. Decenas de centros de votación abrieron tarde porque el material electoral y las papeletas no llegaban a tiempo, dejando temporalmente a miles sin poder ejercer su derecho al voto. Las autoridades terminaron ampliando la jornada una hora más para intentar regularizar la situación. Mientras tanto, el primer boletín oficial tardó tres horas en publicarse, y pasadas las 11 de la noche apenas se había transmitido el 22 por ciento de los datos.
El desorden fue tal que el Jurado Nacional de Elecciones autorizó abrir urnas el lunes en varias localidades de Lima como San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac, además de permitir votación en ciudades estadounidenses donde viven comunidades peruanas, como Orlando y Paterson en Nueva Jersey. Simultáneamente, se escrutaban los votos para elegir a los 130 diputados y 60 senadores del nuevo Congreso bicameral que retorna después de treinta años sin existir.
Para el lunes por la mañana, con menos del 54 por ciento de las actas escrutadas, el panorama comenzaba apenas a aclararse. El proceso completo prometía ser largo y tedioso, reflejando la fragilidad institucional que atraviesa la nación andina.
Fuente original: Minuto30