Personería alerta: más de cien pacientes en Medellín esperan remisión, mayoría afiliados a Savia Salud
La Personería de Medellín reporta que 156 pacientes hospitalizados en clínicas de baja y mediana complejidad aguardan ser remitidos a instituciones de mayor nivel, y 138 de ellos están afiliados a Savia Salud. Algunos llevan entre 15 y 30 días esperando la remisión, lo que deteriora su salud. La situación se agrava por la alta ocupación de la red hospitalaria que recibe pacientes de otros departamentos.
La Personería de Medellín encendió las alarmas sobre un problema que afecta a decenas de pacientes en la ciudad. Desde el Observatorio del Derecho Fundamental a la Salud reportan que hay personas hospitalizadas en clínicas de baja y mediana complejidad que permanecen varadas, esperando ser trasladadas a centros que puedan ofrecerles servicios más especializados. El grueso de estos pacientes está afiliado a Savia Salud.
Jilmar Rentería Delgado, coordinador del observatorio, fue contundente con las cifras. Según reportes del Centro Regulador de Urgencias del Distrito, el día anterior a la alerta había 156 pacientes a la espera de remisión. De esos, 138 pertenecían a Savia Salud. Son números que revelan una concentración importante del problema en una sola aseguradora.
Lo más preocupante es el tiempo que algunos deben esperar. La Personería documentó casos de pacientes que llevan entre 15 y 30 días aguardando una remisión. Rentería explicó que este es un tema que han reiterado a las diferentes EPS: "Tenemos algunas situaciones donde hay pacientes con 15, 20 30 días de espera para una remisión". Esos días no son simples de pasar cuando se está hospitalizado y se necesita atención urgente en otro nivel. El deterioro de la salud mientras se espera es casi inevitable.
La situación también tiene que ver con la presión que enfrenta la red hospitalaria de Medellín. Además de la demanda local, la ciudad recibe pacientes de otros departamentos como Chocó y Córdoba, lo que aumenta la ocupación y hace más lenta la cadena de remisiones. Un cuello de botella que termina afectando a los más vulnerables.
Fuente original: Telemedellín

