Perros de rescate llevan sanación y alegría a adultos mayores en el barrio Boston

Seis perros rescatados, entre ellos Chagualo, Candelaria y Manila, visitaron el refugio San Cristóbal en Medellín como parte del programa de Intervenciones Asistidas con Perros del Distrito. La iniciativa, liderada por la subsecretaría de Protección y Bienestar Animal, usa la interacción entre humanos y caninos para terapia y bienestar social. Entre los beneficiarios están adultos mayores en vulnerabilidad, niños en abandono y funcionarios públicos que buscan reducir estrés.
Una tarde especial se vivió en el refugio San Cristóbal, ubicado en el barrio Boston de Medellín, cuando seis perros llegaron para cambiar, aunque fuera por un momento, la rutina de sus habitantes. Chagualo, Candelaria, Manila y tres compañeros más se convirtieron en terapeutas de cuatro patas, repartiendo caricias y alegrías entre los adultos mayores que encontraron allí.
La visita hace parte del programa de Intervenciones Asistidas con Perros del Distrito, una apuesta que combina política pública con bienestar animal. Como explicó Marcela Ruiz, secretaria de Medio Ambiente de Medellín, se trata de "una articulación con la Secretaría de Inclusión Social y un programa muy especial que tienen para los adultos mayores de nuestra ciudad en condición de vulnerabilidad". El programa es coordinado por la subsecretaría de Protección y Bienestar Animal a través del Centro de Bienestar Animal La Perla.
Lo interesante de esta iniciativa es que no usa cualquier perro. Estos son animales rescatados que han tenido historias difíciles de abandono. Su transformación hasta llegar a ser acompañantes terapéuticos es un proceso largo que requiere paciencia. Cada uno pasa por evaluaciones comportamentales, socialización guiada y entrenamiento en obediencia basado en refuerzos positivos, antes de trabajar con personas vulnerables.
Durante los encuentros, algo mágico sucede. El contacto físico, las caricias y las miradas compartidas despiertan recuerdos dormidos, calman la ansiedad y algo aún más valioso: rompen la soledad. Los adultos mayores sienten esa compañía genuina que muchas veces falta en sus días.
El programa no se limita a abuelos. También acompaña a niños en situación de abandono para fortalecer sus habilidades sociales, ayuda a funcionarios públicos a manejar el estrés laboral, y próximamente trabajará con mujeres víctimas de violencia. Detrás de cada visita hay un equipo que trabaja en silencio, preparando perros que, a pesar de sus traumas iniciales, terminan siendo puentes de sanación para otros.
Fuente original: Telemedellín


