Peritajes confirman que archivos de "Raúl Reyes" con mención a Iván Cepeda no fueron alterados

Un correo de 2008 donde aparece el nombre de Iván Cepeda sigue siendo central en una polémica que lo persigue desde hace casi dos décadas. Cepeda ha sostenido que fue un montaje, pero análisis de la Interpol confirman que los archivos no fueron manipulados desde que quedaron en manos colombianas. Los documentos muestran que las Farc intentaron incidir en la marcha del 6 de marzo de 2008, aunque no la crearon.
Un correo enviado el 18 de febrero de 2008 sigue generando controversia alrededor de Iván Cepeda, candidato presidencial que ha cargado con esta sombra durante casi veinte años. En ese mensaje, Inés Graciela Dorado, una ciudadana argentina vinculada al Comité Internacional de las Farc, escribió: "Por pedido del compañero Iván Cepeda estoy coordinando la unidad de las marchas que se harán en todos los países el próximo 6 de marzo". El correo fue encontrado semanas después en computadores incautados por el Ejército tras una operación militar en Ecuador.
Desde entonces, Cepeda ha insistido que su nombre apareció en esos archivos como resultado de un montaje. En 2020, durante un debate en el Congreso, aseguró que el documento formaba parte de la llamada "Operación Estímulo", una operación ilegal del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) diseñada para infiltrar esa movilización de víctimas. Sin embargo, los documentos desclasificados no respaldan esa teoría. La operación de infiltración fue diseñada cinco días antes del bombardeo, mientras que los computadores fueron incautados después. Un informe del DAS del 7 de marzo de ese año detalla solo la distribución de material propagandístico, sin mencionar nada sobre manipulación de archivos.
Lo que sí está claro es que la guerrilla vio la marcha del 6 de marzo como una oportunidad. Ese evento surgió como una convocatoria de víctimas de crímenes de Estado y del paramilitarismo, diferente a la movilización masiva del 4 de febrero bajo la consigna "No más Farc", que había alcanzado 165 ciudades en Colombia y el exterior. Los propios archivos de "Raúl Reyes" muestran cómo la organización intentó orientar consignas de esa marcha a favor de sus intereses, aunque no la ideó.
Cepeda ha argumentado también que la Corte Suprema declaró ilegales esos archivos por ruptura de la cadena de custodia. Es verdad que la Corte los excluyó de procesos judicales en Colombia por irregularidades en su recolección en territorio extranjero, pero esa decisión no cuestionó si los documentos eran auténticos o habían sido alterados. De hecho, un peritaje de la Interpol concluyó que los archivos no fueron modificados desde que cayeron en manos de autoridades colombianas. Esos mismos documentos fueron usados por Estados Unidos en procesos judiciales, incluyendo la acusación formal contra el mandatario venezolano Nicolás Maduro.
Al ser consultado sobre el tema, Cepeda declaró: "No tengo ni idea de quién es" alias Ingrid Storgen, el nombre usado por Dorado, y negó haber hablado con ella o con miembros de las Farc para promover la movilización en el exterior. Sostuvo además que "la movilización del 6 de marzo fue hecha con las víctimas, no con las Farc" y sugirió que "lo que dice ahí puede haber sido simple y llanamente el producto de alguien que le metió la mano a ese material". Para el candidato, las investigaciones periodísticas sobre el tema representan un "intento de judicializarme en Estados Unidos".
Lo cierto es que casi dos décadas después, la pregunta sobre qué explica la mención directa a Cepeda en esos correos sigue sin una respuesta completa. Los documentos demuestran que las Farc no crearon esa marcha, pero sí buscaron influir en ella. Lo que falta por resolver es cómo su nombre terminó siendo mencionado por una militante internacional de la guerrilla en contexto de coordinación de esas movilizaciones.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



