¿Pausas innecesarias? Médico cuestiona las paradas de hidratación en el Mundial 2026

Un médico especialista en medicina deportiva cuestiona la decisión de la FIFA de implementar pausas de hidratación en la Copa Mundial 2026. Argumenta que los futbolistas profesionales recorren pocos kilómetros en los primeros 22 minutos de juego y están científicamente bien preparados para resistir sin interrupciones. Además de ser fisiológicamente innecesarias, estas pausas alteran el ritmo del partido y favorecen a equipos en desventaja, afectando el espectáculo deportivo.
La FIFA tomó una decisión que tiene divididas las aguas en el mundo del fútbol: implementar pausas de hidratación durante la Copa Mundial 2026. Pero hay voces autorizadas que cuestionan seriamente esta medida. Fabio Arévalo Rosero, médico especialista en medicina física y deportiva con experiencia en cuerpos técnicos de selecciones nacionales, sostiene que estas pausas son innecesarias y, peor aún, perjudican el juego.
El argumento central es sencillo pero contundente: a los 22 minutos de un partido, los futbolistas apenas han recorrido entre 2 y 3 kilómetros. Considerando que en promedio durante un partido completo de 90 minutos corren entre 7 y 12 kilómetros dependiendo de su posición, el desgaste en esos primeros minutos es objetivamente bajo. Arévalo señala que un atleta de este calibre, bien entrenado y con las reservas de glucógeno suficientes, puede soportar incluso 120 minutos de esfuerzo moderado a alto sin necesidad de hidratación durante el partido.
La comparación que hace el especialista es reveladora: en el atletismo, se realizan entrenamientos de 80 a 120 minutos sin pausas para beber, siempre que el deportista esté previamente bien hidratado y preparado. Los futbolistas profesionales cuentan con un equipo científico y médico que monitorea cada aspecto de su alimentación, hidratación y recuperación mucho antes de pisar el terreno de juego.
Pero el problema no es solo fisiológico. Arévalo sostiene que estas pausas dañan el espectáculo deportivo y alteran dramáticamente la dinámica del partido. Un equipo que está siendo arrinconado puede recuperarse con estas interrupciones, mientras que el equipo de mejor desempeño ve coartado su rendimiento. "Es como iniciar de cero", explica el médico, sugiriendo que el ritmo natural del fútbol se ve irremediablemente afectado.
El especialista también cuestiona el mensaje que envía la FIFA. Una organización que maneja presupuestos multimillonarios está, en sus palabras, "tratando a sus deportistas como unos principiantes, unos enclenques o debiluchos", cuando en realidad se trata de atletas de élite con salarios estratosféricos y preparación científica de clase mundial.
Aunque Arévalo reconoce que estas pausas generan ingresos publicitarios considerables para la FIFA, su recomendación es clara: la organización mundial del fútbol debería reconsiderar una decisión que, además de fisiológicamente innecesaria, compromete la esencia y el atractivo del deporte.
Fuente original: Minuto30

