Paolo Rudelli deja Colombia para asumir cargo clave en el Vaticano bajo el Papa León XIV

El nuncio apostólico en Colombia, Paolo Rudelli, ha sido promovido a un cargo de alta responsabilidad en la Secretaría de Estado del Vaticano. El arzobispo italiano dejará su representación ante Colombia desde 2023 para coordinar el gabinete papal y los asuntos diplomáticos de la Iglesia. El Papa León XIV hace este cambio en medio de tensiones internacionales globales y conflictos en Oriente Medio, temas sobre los que ha insistido en llamados por la paz.
La Santa Sede ha anunciado un cambio importante en su estructura administrativa. Paolo Rudelli, quien representaba al Papa en Colombia desde 2023, ha sido designado sustituto para asuntos generales de la Secretaría de Estado del Vaticano, uno de los puestos más influyentes de toda la institución. Este ascenso lo coloca en una posición similar a la de un primer ministro dentro de la estructura vaticana, lo que significa que tendrá injerencia directa en decisiones diplomáticas y administrativas de la Iglesia católica a nivel mundial.
Rudelli, un sacerdote italiano nacido el 16 de julio de 1970 en Lombardía, lleva casi tres décadas ordenado. Posee formación sólida en Teología Moral y Derecho Canónico, obtenida en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Su trayectoria diplomática en la Santa Sede comenzó en 2001 y lo ha llevado a trabajar en nunciaturas en Ecuador, Polonia, Zimbabue y Colombia. El Papa Francisco lo consagró como arzobispo el 4 de octubre, reconociendo su experiencia.
Con esta promoción, Colombia queda con una vacante en la Nunciatura Apostólica que el Papa León XIV debe llenar próximamente. El arzobispo italiano que se va es reemplazado por Edgar Peña Parra, un venezolano que ahora asume funciones en Italia y San Marino, en una reorganización diplomática de la Santa Sede.
Estos cambios ocurren en un momento crítico para el mundo, marcado por conflictos en Oriente Medio, tensiones entre China y Taiwán, la guerra en Ucrania y enfrentamientos en otras regiones. El Papa León XIV ha aprovechado estos días para hacer un llamado claro contra la guerra. En su homilía del Domingo de Ramos afirmó: "Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la paz. Un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra".
El pontífice ha expresado especial preocupación por los cristianos en Oriente Medio que sufren las consecuencias de los conflictos. "Estamos más que nunca cerca, mediante la oración, de los cristianos de Oriente Medio, que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos", señaló después de la oración del Ángelus.
El Papa también pidió elevar oraciones por la paz: "Incluso mientras la Iglesia contempla el misterio de la Pasión del Señor, no podemos olvidar a quienes, hoy, participan concretamente en su sufrimiento (...) Elevemos nuestra oración al Príncipe de la paz, para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y de paz".
Días antes, el 22 de marzo, León XIV ya había alertado sobre la gravedad de la situación global: "No podemos guardar silencio ante el sufrimiento de tantas personas, víctimas inocentes de estos conflictos. Lo que les hiere a ellos hiere a la humanidad entera. La muerte y el dolor provocados por estas guerras son un escándalo para toda la familia humana y un clamor ante Dios".
Fuente original: El Colombiano - Colombia


