Pacto Histórico condiciona reconocimiento de segunda vuelta a "plenas garantías" electorales

María Fernanda Carrascal, coordinadora de la campaña de Iván Cepeda, no se comprometió claramente a reconocer los resultados de la segunda vuelta presidencial, sino que planteó una serie de exigencias sobre transparencia electoral. Cepeda tardó una semana en reconocer los resultados de la primera vuelta, mientras que el presidente Gustavo Petro aún no lo ha hecho. Organismos internacionales como la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea han validado la transparencia del proceso electoral colombiano, con una variación de apenas 0.28% entre resultados preliminares y oficiales.
La respuesta de María Fernanda Carrascal, representante a la Cámara y coordinadora de la campaña de Iván Cepeda, dejó más preguntas que certezas cuando se le preguntó si el Pacto Histórico reconocería los resultados de la segunda vuelta presidencial. En lugar de una respuesta directa, la funcionaria presentó una serie de exigencias condicionadas al reconocimiento de la contienda electoral.
Esta postura se suma a un patrón que ya ha generado inquietud en torno al sector. Cepeda mismo tardó una semana en reconocer los resultados de la primera vuelta, realizada el 31 de mayo. Solo hasta el 7 de junio publicó un mensaje en X donde afirmó: "Una vez terminados los escrutinios, reconozco los resultados de la primera vuelta de la elección presidencial". Pero antes de hacerlo, resonó con las acusaciones de fraude lanzadas por el presidente Gustavo Petro, a pesar de que múltiples organizaciones nacionales e internacionales respaldaron la transparencia del proceso.
Cuando se le insistió sobre el reconocimiento de la segunda vuelta, Carrascal eludió comprometerse de manera clara. "Yo no puedo decir en este momento si vamos o no vamos a reconocer", fue su respuesta, aunque agregó que reconocerían "una elección que goce con plenas garantías". Luego matizó: "una cosa es reconocer las elecciones y otra quedarnos callados frente a posibles fraudes. Si no hay transparencia electoral tenemos que decirlo, tenemos que hacer denuncias", expresó en una entrevista con Blu Radio.
Las preocupaciones que Carrascal esgrimió se remontan a la consulta interna del Pacto Histórico en octubre de 2025, donde mencionó incineración de votos y cambio de mesas. También resaltó la negativa del Consejo Nacional Electoral a que Cepeda participara en la consulta de marzo. En cuanto a las garantías que demandan, coinciden con las que ha reclamado Petro: acceso al código fuente de los sistemas electorales. El registrador Hernán Penagos ha rechazado esto, comparando entregar esa información con "dar la clave de la bóveda del Banco de la República".
La ironía es que esas "plenas garantías" ya estuvieron presentes en la primera vuelta, según avalaron organismos internacionales respetados. La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea calificó los comicios como "transparentes y bien organizados", destacando que la Registraduría "demostró independencia institucional y un firme compromiso con la transparencia", permitiendo además que especialistas de los partidos inspeccionaran el código fuente del software. Ni siquiera eso fue suficiente para que Cepeda reconociera inmediatamente o para que Petro lo haya hecho hasta hoy.
Los números respaldan la credibilidad del proceso. Según la Misión de Observación Electoral, la diferencia entre el preconteo informativo y el escrutinio oficial en las elecciones de marzo fue de apenas 53.504 votos, representando una variación del 0.28%. Es decir, el margen de error fue prácticamente nulo. A pesar de esto, el Pacto Histórico mantiene un silencio cómodo respecto a la negativa del presidente a reconocer estos resultados, mientras condiciona el reconocimiento futuro a exigencias que ya fueron satisfechas.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


