Ozempic podría bajar de precio en Colombia cuando venza las patentes en Asia

La semaglutida, principio activo de Ozempic, perderá protección de patentes en India y China, lo que permitirá que otros laboratorios fabriquen versiones genéricas más baratas. En Colombia, donde el medicamento cuesta entre 330 mil y 700 mil pesos, se espera una reducción de hasta el 80 por ciento en el precio global, aunque el impacto local dependerá de cómo se trasladen esos cambios al mercado. En Europa, en cambio, las patentes seguirán protegidas por más tiempo, manteniendo precios elevados.
La industria farmacéutica está a punto de vivir un cambio importante con el Ozempic. Este medicamento inyectable, basado en semaglutida, se usa para controlar la diabetes tipo 2 y también para el control de peso bajo supervisión médica. Hasta ahora ha mantenido un precio muy alto en Colombia porque solo su fabricante original podía producirlo. Eso está a punto de cambiar en Asia.
India y China son mercados gigantes donde las patentes que protegían la semaglutida van a vencer próximamente. Cuando eso suceda, otros laboratorios podrán fabricar versiones genéricas del medicamento. Es como cuando se vence la patente de cualquier otro fármaco: automáticamente entran más productores al mercado, aumenta la oferta y los precios caen. Los analistas estiman que a nivel mundial podría haber una reducción de hasta el 80 por ciento en el precio.
Para el bolsillo del colombiano promedio, esto se traduciría en algo concreto: hoy paga entre 330 mil y 700 mil pesos por cada dosis, según la presentación. Si esa caída de precios en Asia se traslada al comercio global, Colombia importaría versiones más baratas, o al menos los distribuidores locales enfrentarían presión para bajar sus márgenes. No será inmediato, pero la tendencia apunta hacia un acceso más económico.
Sin embargo, no todo será igual en el mundo. Europa mantiene sus patentes vigentes por más tiempo, así que allá los precios seguirán siendo altos. Esta desigualdad global genera un dilema: mientras algunos países avanzan hacia medicamentos más asequibles, otros permanecen con acceso restringido. Esto también puede crear presión política para acelerar los trámites de aprobación regulatoria en esos países, aunque siempre cuidando que la calidad y seguridad no se comprometan.
En Colombia, el cambio dependerá de factores locales. El medicamento actualmente está restringido por fórmula médica, lo que significa que solo los médicos pueden prescribirlo. A medida que genéricos más baratos lleguen desde Asia, la competencia podría obligar a los distribuidores a reducir precios. Pero todo esto toma tiempo: la aprobación regulatoria, la capacidad de producción de los nuevos fabricantes y la confianza de médicos y pacientes en esas nuevas versiones serán determinantes en la velocidad del cambio.
Fuente original: Portafolio - Economía