Oso andino sorprende a residentes de condominio en La Calera: autoridades lo buscan

Un oso de anteojos fue captado en video dentro de un conjunto residencial en La Calera, en la sabana de Bogotá, levantándose sobre sus patas traseras y abriendo un portillo. El animal logró salir calmadamente sin confrontaciones. Las autoridades ambientales señalan que estos desplazamientos obedecen a la fragmentación del hábitat y la expansión urbana que ha modificado las rutas naturales de la especie.
Las cámaras de seguridad de un condominio en La Calera capturaron un encuentro poco común: un oso andino, también conocido como oso de anteojos, caminando tranquilamente por las zonas comunes del conjunto. En el video que se viralizó en redes sociales, se ve al animal desplazándose por la zona de acceso vehicular con una calma desconcertante. Lo más llamativo sucede cuando se levanta sobre sus patas traseras, abre un portillo con las patas y continúa su camino mientras una familia lo observa desde dentro de un vehículo sin intervenir. Poco después, el ejemplar desaparece del conjunto caminando nuevamente en cuatro patas.
Para los residentes fue toda una sorpresa. Nunca antes habían reportado la presencia de este animal tan cerca de las zonas internas del condominio. Sin embargo, esto no es un caso aislado en la región. Durante este año, las autoridades ambientales ya habían documentado avistamientos en sectores rurales de Villapinzón e incluso en áreas cercanas al casco urbano de La Calera. Uno de esos casos involucró a un ejemplar juvenil que fue desplazado varios kilómetros de su territorio habitual.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) explica que estos desplazamientos no son casualidad. La ubicación geográfica de La Calera la coloca muy cerca de corredores biológicos que conectan ecosistemas de alta montaña, como los páramos del sistema de Chingaza. La fauna silvestre normalmente se mueve de forma natural en estos espacios, pero cada vez con mayor frecuencia cruza zonas que ya han sido intervenidas por la expansión urbana y agrícola.
Especialistas ambientales consultados por Caracol Radio señalan que la fragmentación del hábitat ha sido determinante. El oso andino ha visto modificadas sus rutas tradicionales y ahora se ve obligado a buscar alimento o nuevos territorios en áreas donde antes no aparecía. La presión constante de condominios, vías y cultivos ha reducido dramáticamente los espacios continuos de bosque altoandino, lo que aumenta la probabilidad de encuentros con personas.
A pesar de ser fundamental para el equilibrio ecológico de la montaña, donde funciona como dispersor de semillas, el oso andino es una de las especies más vulnerables del continente. La pérdida progresiva de su hábitat natural lo ha puesto en una situación crítica.
Tras el video viral, la autoridad ambiental activó operativos de búsqueda para ubicar al ejemplar y devolverlo a una zona protegida. También hizo un llamado importante a la comunidad sobre cómo comportarse en estos encuentros. "El oso andino no representa una amenaza directa si no se siente acorralado", explicó la CAR. La entidad aclaró que cualquier intento de acercamiento, alimentación o persecución puede alterar el comportamiento del animal y poner en riesgo tanto al oso como a las personas.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



