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Oso andino nace en dos reservas del Huila: señal de ecosistema sano

Fuente: Agronegocios - Finca
Oso andino nace en dos reservas del Huila: señal de ecosistema sano
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Cámaras de vigilancia capturaron por primera vez el nacimiento de crías de oso de anteojos en dos áreas protegidas del Huila: una en Palestina y otra en Íquira. Los registros confirman que el hábitat ofrece las condiciones necesarias para la reproducción de esta especie en peligro. El monitoreo comunitario fue clave para estos hallazgos.

El trabajo de vigilancia con cámaras trampa en dos reservas naturales del Huila ha dejado ver lo que pocos llegan a documentar: crías de oso andino naciendo en libertad. La Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, CAM, anunció dos eventos reproductivos confirmados del Tremarctos ornatus, el único oso de Suramérica, en el norte y sur del departamento.

El primer registro ocurrió en la Serranía de Peñas Blancas, en Palestina, donde el grupo Conmosur capturó imágenes de una hembra con una cría de aproximadamente seis meses. Lo interesante es que esta misma osa había sido identificada meses antes en el Parque Natural Regional Corredor Biológico Guácharos-Puracé, en Pitalito. Eso sugiere que el animal se mueve entre diferentes áreas protegidas, una conexión crucial para que la población pueda mantenerse viable.

El segundo hallazgo llegó desde Íquira, donde el Grupo de Monitoreo Comunitario Briodiverso documentó lo que significó un primer registro de nacimiento de oso andino en esa localidad. Katherine Arenas, bióloga de la CAM, celebró estos descubrimientos: "Desde la CAM celebramos el nacimiento de osos de anteojos en nuestro territorio, un acontecimiento destacado por registrarse en el norte y sur de la región, así como en un municipio en donde por primera vez se tiene esta evidencia de nacimiento de oso andino".

Para la autoridad ambiental, estos registros no son solo curiosidades fotográficas. Confirman que los ecosistemas altoandinos del Huila mantienen la salud necesaria: abundancia de alimento, refugio seguro y las condiciones que permiten que una especie vulnerable logre reproducirse. En un país donde la deforestación avanza, documentar nacimientos silvestres se convierte en indicador de que algo se está haciendo bien en esas montañas.

El monitoreo comunitario resultó fundamental. No fueron solo científicos en laboratorio, sino habitantes locales organizados en grupos de vigilancia los que permitieron estos descubrimientos. Eso amplifica el valor del hallazgo: demuestra que la conservación de la biodiversidad en el Huila tiene raíces en las comunidades que comparten territorio con estos animales.

Fuente original: Agronegocios - Finca

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