Oro se recupera en la semana mientras inversionistas apuestan a menores tasas en Estados Unidos
El oro ha subido 1,8% esta semana pese a la caída del 10% desde que estalló el conflicto en Oriente Medio hace poco. Los inversionistas ahora esperan que la Reserva Federal recorte las tasas de interés estadounidenses más pronto y más profundamente, lo que beneficia al oro que no genera intereses. La incertidumbre sobre el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán mantiene los mercados en tensión, aunque el petróleo ya muestra signos de alivio.
El precio del oro se mantiene en una franja estrecha mientras el mercado intenta descifrar qué significa el conflicto en Oriente Medio para los bolsillos de los inversionistas. El metal precioso cerraba la semana pasada en torno a los 4.764 dólares la onza, pero lo importante es lo que vino después: una ganancia de 1,8% durante la semana, la tercera consecutiva al alza. Esto ocurre en medio de una calma tensa sobre el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
La razón de este repunte tiene que ver con algo que afecta directamente su cartera. Cuando sube la incertidumbre global y baja la expectativa de ganancias por intereses, el oro se convierte en un refugio atractivo. Kyle Rodda, analista de Capital.com, explicó que "hay una falta de claridad sobre la forma en que está evolucionando el alto el fuego en Oriente Medio y lo que eso significa para los mercados energéticos", por eso los inversionistas están en una especie de espera a ver qué pasa.
Desde que el conflicto estalló el 28 de febrero, el oro había perdido alrededor del 10% en valor, asustado por los precios elevados de la energía que prometían más inflación y, con ella, tasas de interés más altas. Pero ese miedo cambió. Ahora los mercados están apostando a que la Reserva Federal de Estados Unidos va a bajar las tasas, no subirlas. Según las herramientas de análisis de futuros, hay una probabilidad del 31% de que haya un recorte de al menos 25 puntos básicos (lo que significa reducir aproximadamente 0,25% en la tasa de referencia) cuando la FED se reúna en diciembre.
Esto es clave para el oro porque cuando las tasas de interés bajan, ese metal sin rendimiento se vuelve más atractivo comparado con bonos y cuentas de ahorro. Si el escenario se complica y vuelven los temores, el oro podría caer hasta los 4.500 dólares. Pero si el alto el fuego se consolida, Rodda advierte que podríamos ver al oro superando los 5.000 dólares.
Mientras tanto, los datos que salen hoy de inflación en Estados Unidos serán cruciales. El índice de gastos de consumo personal, que es el preferido de la FED, avanzó 2,8% en febrero, en línea con lo esperado. Estos números determinarán cuán probable es que la Reserva Federal actúe. El petróleo, por su parte, ya muestra alivio: el barril Brent cayó más del 11% esta semana por la esperanza de que el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, vuelva a fluir sin restricciones.
Fuente original: La República - Finanzas