Oro se desmorona mientras EE.UU. muestra inflación más alta: el dinero se vuelve más caro
El precio del oro cayó 1% en el mercado mundial después de que estadísticas estadounidenses confirmaran que la inflación mayorista se aceleró en abril, lo que aumenta las chances de que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés elevadas por más tiempo. Cuando las tasas suben, invertir en oro se vuelve menos atractivo porque no genera intereses. Mientras tanto, la plata vive un momento opuesto: sube a ritmo acelerado impulsada por compras en China, con inversores apostando a que podría duplicar su precio hacia finales de año.
El oro retrocedió en el mercado mundial después de que datos estadounidenses revelaran que la inflación mayorista en abril se aceleró al ritmo más rápido desde 2022. El conflicto en Oriente Medio presionó al alza los precios del transporte de mercancías, desencadenando esta aceleración inflacionaria que tiene consecuencias directas en los bolsillos de los inversores.
Cuando la inflación sube, los bancos centrales como la Reserva Federal estadounidense tienden a mantener o subir las tasas de interés para frenarla. Esto es malo para el oro porque hace que otros activos, como los bonos del gobierno, se vuelvan más atractivos: ofrecen rendimientos sin necesidad de comprar oro que no genera ningún tipo de ganancia por intereses. Por eso el mercado castigó al metal precioso esta semana.
Las cifras fueron brutales: el índice de precios al productor subió 6% en comparación con el año anterior, superando ampliamente lo que los economistas esperaban. Incluso sacando del cálculo los alimentos y la energía, el aumento fue de 5,2%, el más alto en tres años. Con estos números sobre la mesa, los inversionistas apostaron aún más fuerte a que la Reserva Federal no bajará las tasas de interés en el corto plazo. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años alcanzaron su nivel más alto desde julio.
Pero mientras el oro cae, la plata vive un momento completamente diferente. El metal precioso registra su séptima ganancia consecutiva impulsado en gran medida por compras masivas en China. Los principales operadores en Shanghai han estado comprando plata durante todo el mes, una señal de que la demanda es genuina y no especulativa. De hecho, exportar plata a China ha sido rentable en las últimas semanas porque los precios internos del país están más altos que en el mercado global.
India, el segundo mayor consumidor de oro del mundo, acaba de triplicar sus aranceles de importación del metal, pasando de 6% a 15%. Esta decisión sorpresiva responde al intento del país de defender su moneda y fortalecer sus reservas de divisas, lo que añade presión adicional al oro global.
Así está el mercado: el oro al contado cayó 0,6% a 4.689 dólares la onza, mientras la plata ganó 1,4% hasta 87,64 dólares la onza. Algunos inversores están haciendo apuestas atrevidas: compraron cerca de 21.000 contratos de opciones sobre plata esperando que el precio se duplique antes de finales de septiembre. Veremos si tienen razón.
Fuente original: La República - Finanzas