Ormuz en riesgo: cómo la tensión entre Irán y Occidente amenaza la economía mundial

La escalada de ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán pone en peligro el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial y el 25% del gas natural licuado. Los analistas advierten que cualquier cierre de este paso marítimo afectaría especialmente a Asia, con impactos inmediatos en precios de combustibles y costo de vida. Aunque existen rutas alternativas, estas solo podrían suplir entre 5 y 12 millones de barriles diarios frente a los 20 millones que actualmente pasan por Ormuz.
La situación en Medio Oriente ha dejado de ser solo un problema regional. Los recientes ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán están haciendo sonar las alarmas en mercados financieros de todo el mundo, especialmente porque la confrontación amenaza directamente con el estrecho de Ormuz, una de las arterias más vitales para la economía global.
Irán ya ha respondido a los bombardeos con sus propios ataques contra objetivos energéticos, incluyendo instalaciones conectadas a Saudi Aramco en Arabia Saudita y a QatarEnergy, empresa responsable de cerca del 20% del gas natural licuado que se consume internacionalmente. Además, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el cierre del estratégico estrecho de Ormuz. Los números dan vértigo: por ese paso marítimo transita alrededor del 20% del petróleo mundial, el 25% del gas natural licuado y un tercio de la urea, el fertilizante más utilizado a nivel internacional.
Para Joel Grau, consultor marítimo y profesor de Shipping, el impacto sería devastador especialmente para Asia. "A través del estrecho de Ormuz se abastece gran parte de los mercados internacionales, sobre todo los asiáticos: India y, especialmente, China. La situación en el Golfo Pérsico y en el estrecho les afecta directamente". Grau reconoce que existen rutas alternativas, como oleoductos que desembocan en el mar Rojo, pero su capacidad es limitada: podrían sacar entre 5 y 12 millones de barriles diarios, muy por debajo de los 20 millones que actualmente transitan por Ormuz.
El economista Emilio Apud, exsecretario de Energía y Minería de Argentina, explica que el alza actual en el precio del petróleo no responde solo a factores reales de oferta y demanda, sino a la especulación. "Ante cualquier duda en cuanto al abastecimiento, el valor sube por precaución, basados en la especulación". Este mecanismo tiene consecuencias inmediatas: el primer impacto cae directamente en los precios de los combustibles, lo que golpea el costo de vida de los ciudadanos. Apud también advierte sobre presiones potenciales en el tipo de cambio y las tasas de interés, aunque considera que estos efectos podrían ser transitorios si la crisis no se prolonga.
Los analistas coinciden en un punto crucial: el futuro del estrecho de Ormuz será determinante no solo para Medio Oriente, sino para la estabilidad de los mercados globales. La pregunta que todos se hacen es si la tensión se traducirá en una crisis económica prolongada o en un reacomodo temporal con costos económicos limitados. Por ahora, los mercados financieros están en máxima alerta, esperando cada movimiento diplomático o militar en la región.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



