Oriente Medio en tensión: alto el fuego con Irán, pero ataques continúan en Líbano y Palestina

La ONU celebró un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, pero la tregua no incluye al Líbano, donde Israel lanzó 160 bombas en 10 minutos causando cientos de muertos. Además, un casco azul fue detenido por fuerzas israelíes y aumentan las denuncias de violaciones de derechos humanos contra palestinos en Gaza y Cisjordania. La región permanece en una situación humanitaria crítica.
El secretario general de la ONU, António Guterres, recibió con beneplácito el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán después de cinco semanas de hostilidades en la región. A través de su portavoz adjunto, Guterres instó a todas las partes involucradas en el conflicto de Oriente Medio a cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional y respetar los términos del acuerdo, esperando así allanar el camino hacia una paz más duradera en la zona. Su enviado personal, Jean Arnault, fue desplegado a la región para apoyar los esfuerzos diplomáticos.
Sin embargo, la celebración fue efímera. En el Líbano, los ataques aéreos continuaron con intensidad el miércoles, cuando Israel lanzó 160 bombas en apenas 10 minutos sobre zonas residenciales, dejando cientos de muertos. La ONU condenó "enérgicamente" esta ofensiva, y su representante en Beirut señaló desde videoconferencia que había esperanzas de que el Líbano fuera incluido en el alto el fuego con Irán. "Ha sido dramático. Ha sido algo enorme", describió el funcionario de la ONU, explicando que aunque aún no hay cifras exactas, se cree que murieron cientos de personas. Los hospitales están desbordados y hay una demanda urgente de donaciones de sangre en todo el país. El ministerio de salud libanés ya había registrado más de 1500 muertes totales, incluyendo 130 niños, antes de esta nueva ola de bombardeos.
La situación de la misión de paz de la ONU en el Líbano también se deterioró. Un casco azul de nacionalidad española fue detenido por fuerzas israelíes el martes por la tarde después de intentar bloquear un convoy logístico. Aunque fue liberado en menos de una hora, UNIFIL advirtió que detener a miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz constituye una violación flagrante del derecho internacional. Este incidente recuerda lo sucedido a finales de marzo, cuando tres cascos azules indonesios murieron en dos ataques distintos: uno aparentemente causado por un misil israelí y otro por un artefacto de Hezbolá. La ONU enfatizó que estos ataques podrían constituir crímenes de guerra.
Mientras tanto, la Comisión de Investigación de la ONU alertó que la atención puesta en la guerra con Irán ha oscurecido el aumento de violaciones de derechos humanos contra los palestinos. En Gaza, los ataques israelíes continúan provocando muertes civiles: al menos 200 personas han muerto desde el 28 de febrero, según el ministerio de salud local. Además, Israel ha cerrado pasos fronterizos y suspendido prácticamente las evacuaciones médicas, impidiendo que los palestinos regresen a sus hogares.
En Cisjordania y Jerusalén Este, la situación es igualmente grave. Veintiún palestinos, incluyendo menores de edad, han sido asesinados por colonos israelíes o fuerzas de seguridad israelíes desde el 28 de febrero, según reportes de la ONU. Los colonos llevan a cabo ataques diarios, frecuentemente respaldados por el Ejército israelí. La Comisión subrayó que todas las partes que hayan violado el derecho internacional y atacado civiles deben rendir cuentas ante la justicia.
Fuente original: ONU - Oriente medio



