Organizaciones exigen a México frenar la impunidad en crímenes contra periodistas
Reporteros Sin Fronteras y Propuesta Cívica denunciaron este martes que México vive una crisis de violencia contra la prensa, con impunidad en el 95 por ciento de homicidios y 100 por ciento en desapariciones. Las ONG presentaron una guía para mejorar las investigaciones penales e identificaron que las amenazas no se investigan a tiempo, lo que abre la puerta a crímenes más graves. Desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido asesinados en el país.
En un acto de denuncia este martes, las organizaciones Reporteros Sin Fronteras y Propuesta Cívica encendieron las alarmas sobre la situación que enfrentan los periodistas en México. Las agresiones contra informadores van en aumento y el país sigue consolidándose como uno de los más peligrosos del mundo para ejercer la profesión.
Sara Mendiola, directora ejecutiva de Propuesta Cívica, fue clara en su advertencia: "Las agresiones contra periodistas van al alza. México se vuelve a colocar como uno de los principales países más violentos y mortíferos contra la prensa a nivel mundial". Lo más preocupante es que la mayoría de estos crímenes quedan en la impunidad. Según la organización, el 95 por ciento de los homicidios contra periodistas nunca se resuelven, cifra que sube al 100 por ciento cuando se trata de desapariciones.
Las dos ONG presentaron una guía pensada en mejorar los modelos de investigación penal. El documento analiza casos concretos de crímenes contra informadores para identificar dónde están fallando las autoridades y encontrar rutas de solución. Mendiola señaló un problema específico: las fiscalías en México tienen una "deficiencia" para investigar amenazas contra periodistas, y esto no se aborda en el momento indicado. El impacto es grave porque, como explicó, "la ausencia de esa investigación está dando pie a la comisión de violaciones más graves como es el homicidio o la desaparición. Hemos identificado que en muchos de los casos de agresiones graves contra periodistas, la antesala de un homicidio o de una desaparición fue una amenaza".
Rosa María Breach, hermana de la periodista Miroslava asesinada en 2017 en Chihuahua, acompañó el evento justo cuando se cumplían nueve años del crimen. Su testimonio reflejó la frustración de las familias: "Estos nueve años de ausencia de nuestra hermana ha sido realmente un peregrinar dentro de la sociedad (...) Si bien es cierto que hemos tenido algunos pasos hacia adelante, también es cierto que llegó un momento en que esa justicia se detuvo. Y no hemos tenido un avance real". Breach denunció el "camino tortuoso sin la ayuda de las instituciones" que su familia tuvo que transitar.
La hermana de Miroslava amplió la perspectiva del problema más allá de las estadísticas. Cuando asesinan a un periodista por su trabajo, desaparece una "voz crítica para la sociedad" y se "destruye un núcleo familiar completo". Además, las familias de periodistas viven con miedo permanente. "Vivimos con el miedo de que al igual que a ellos podamos ser objetivo de amenazas o agresiones (...) Muchas veces nos vemos obligados a asumir el papel de investigadores informales porque las pistas oficiales se quedan cortas o se estancan", relató.
Los números hablan por sí solos. Desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido asesinados en México y al menos 28 permanecen desaparecidos. Estas cifras mantienen al país entre los más peligrosos del mundo para hacer periodismo fuera de zonas de conflicto armado. Para las organizaciones que presentaron la guía, es hora de que el Estado mexicano no solo reconozca el problema, sino que actúe con urgencia para reforzar los mecanismos de protección y garantizar que la justicia no siga siendo un lujo que pocos periodistas pueden alcanzar.
Fuente original: Periódico La Guajira
