ONU pide reforzar seguridad en elecciones presidenciales de Colombia por riesgos de violencia
A días de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, la ONU reconoció avances en la paz pero alertó sobre persistente violencia en zonas rurales. El organismo internacional pidió garantizar campañas libres de amenazas y proteger candidatos y votantes. También destacó que más de 11.000 excombatientes de las FARC siguen en proceso de reincorporación enfrentando dificultades de seguridad.
Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, la Organización de las Naciones Unidas sacó la voz en el Consejo de Seguridad para alertar sobre los riesgos que enfrenta Colombia en materia de seguridad. Aunque el organismo internacional reconoció que el país ha avanzado en la implementación del acuerdo de paz y que las elecciones legislativas transcurrieron en paz, también fue claro: persisten focos de violencia en el territorio que no pueden ignorarse.
Miroslav Jenča, representante especial de la ONU, describió el momento actual como crítico para el país. Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad, pidió que se asegure una campaña presidencial "libre de violencia, amenazas y estigmatización". El enviado del secretario general António Guterres reconoció el trabajo de las fuerzas de seguridad, la Defensoría del Pueblo y los observadores electorales, pero expresó su preocupación por lo que viene: intimidaciones contra candidatos que ponen en riesgo el proceso.
La protección de los candidatos y los votantes debe ser la prioridad en estos días previos a los comicios. Jenča subrayó la importancia de garantizar que todos puedan participar sin temor, dejando claro que la seguridad electoral es responsabilidad de todos.
Más allá del proceso electoral, la ONU también puso el foco en los retos pendientes de la paz. Según el representante, más de 11.000 exintegrantes de las FARC-EP continúan en proceso de reincorporación, enfrentando dificultades económicas y de seguridad que complican su regreso a la vida civil. Regiones como el Catatumbo siguen siendo escenarios de disputa entre grupos armados, con ataques con drones y riesgos por explosivos que mantienen a las comunidades en alerta constante.
El mensaje final fue claro: el próximo Gobierno tendrá el desafío de consolidar la paz en los territorios con el acompañamiento continuo de la ONU. No es un reto menor, pero es el que tiene por delante Colombia una vez se defina quién ocupará la presidencia.
Fuente original: Diario del Norte
